07/04/2017 / 16:34
Araceli Muñoz de Pedro


A mi compañera Elena de la Cruz

Elena, como compañera, siempre te acercaste a mí con tu sonrisa, y yo no siempre te la devolví, lo que me causa hondo pesar.

 


A todos los que no embarga la tristeza y el dolor por tu pérdida, tu dura e incomprensible ausencia, nos das la oportunidad de seguir recordándote siguiendo tu ejemplo y las cualidades que te caracterizaban : tu afabilidad, que tan emotivamente se resaltaba ayer, tu cordialidad y tu “sonrisa permanente”.
    Creo firmemente que la deshumanización que se exhibe en muchos de los comportamientos y actitudes de quienes desde la acción política debemos servir a los ciudadanos y ser un ejemplo para ellos, no solo nos distancia  de ellos, sino que  nos descalifica, y desacredita la política.
    Elena, como compañera, siempre te acercaste a mí con tu sonrisa, y yo no siempre te la devolví, lo que me causa hondo pesar. Por eso hoy, te escribo estas palabras, y a través de las mismas, para que nos  ayudes, desde tu recuerdo, a rechazar la confrontación, a no caer en el enfrentamiento, y a intentar  ser un poco más como tú cada día.
Desde el sentimiento y el afecto tu compañera
 


En cumplimiento de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico LSSICE y sus modificaciones del Real Decreto-ley 13/2012, de 30 de marzo, que afectan al uso de cookies y a los envíos comerciales por correo electrónico, y en cumplimiento de la Directiva Europea 2009/136/CE, le informamos que nuestro sitio web www.nuevaalcarria.com colocará cookies própias y de terceros en su ordenador para ayudar a mejorar la navegación en su web y obtener datos estadísticos. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información

Tiempo: 0.367 seg., Memoria Usada: 1.21 MB

Diseño web Inweb © 2015 - 2017