04/12/2016 / 14:05
Redacción


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Listos los dispositivos para actuar contra la nieve y las heladas en la red regional de carreteras

Las primeras alertas meteorológicas de la temporada no han requerido la intervención de las quitanieves.

 


La Consejería de Fomento de Castilla-La Mancha ya tiene preparado el dispositivo que desde el 1 de diciembre velará por que los 8.792 kilómetros que integran las carreteras de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha atiendan las incidencias derivadas del clima que se produzcan en la red viaria.

Durante noviembre los medios de la Consejería han estado preparados y en alerta, aunque únicamente han realizado actuaciones puntuales en zonas montañosas. La campaña propiamente dicha permanecerá activada durante cuatro meses. A pesar de las primeras alertas de riesgo de nieve y heladas en las provincias de Guadalajara y Cuenca que apuntaban a un último fin de semana de noviembre complicado, los medios de la Junta de Comunidades apenas tuvieron que intervenir en puntos concretos de la Sierra Norte de Guadalajara por nevadas débiles. A lo largo de la semana se ha repetido el patrón, con actuaciones puntuales en áreas de montaña más vinculadas al hielo que a la nieve.

En la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se considera como época de riesgo alto el período de tiempo comprendido entre el 1 de diciembre y el 31 de marzo y como época de peligro medio, los meses de noviembre y abril. En las zonas de la Sierra, aquellas con cotas superiores a 1.200 metros, se establece un periodo preventivo desde el 1 de octubre para que los medios de vialidad invernal estén preparados por si fuera necesaria su intervención. Las reuniones de coordinación en el propio Gobierno regional y con otras administraciones se han sucedido durante las últimas semanas de noviembre por toda la geografía regional, a fin de ultimar los detalles de coordinación entre los diferentes titulares de las carreteras en Castilla-La Mancha, principalmente el Estado, la Junta y las diputaciones provinciales.

Con más de 500 personas diseminadas por los puntos donde mayores incidencias se prevén, 130 máquinas y 12.000 toneladas de sal y fundentes almacenados en los 35 centros de conservación de las cinco provincias, el dispositivo lo integran 392 trabajadores del personal propio de las brigadas, 49 personas de apoyo contratadas por las uniones temporales de empresas que actúan como refuerzo en las cinco provincias durante la campaña invernal, 66 vigilantes de obras y vigilantes de carreteras repartidos por las distintas zonas operativas, 69 camiones quitanieves (además de 7 que activa la empresa concesionaria de la autovía CM-42),

10 camiones con esparcidor, 18 motoniveladoras y 26 máquinas adaptadas a la campaña de vialidad invernal.

El protocolo de vialidad invernal que se activaba el pasado jueves es un documento de carácter técnico-organizativo que establece la estructura de coordinación administrativa y los procedimientos de ordenación y planificación para movilizar los recursos humanos y materiales que requieren los trabajos en la red de carreteras titularidad de la Junta de Castilla-La Mancha, manteniendo las mejores condiciones posibles de seguridad en la red.

Este protocolo se elabora como instrumento específico para la red de carreteras de Castilla La Mancha, para dar respuesta a las situaciones de riesgo en las carreteras de competencia de la Junta de Castilla La Mancha debido a causas meteorológicas adversas, particularmente hielo y nieve, siguiendo las directrices marcadas en el Plan Territorial de Emergencias de Castilla la Mancha (PLATECAM, aprobado por Decreto 36/2012) y el Plan Específico de Fenómenos Meteorológicos Adversos de Castilla-La Mancha, (METEOCAM, aprobado por Orden de 21 de abril de 2009 la Consejería de Administraciones Públicas).

Distribuir por zonas el territorio en función del riesgo meteorológico, establecer las épocas de riesgo en función de las previsiones generales y establecer y coordinar de manera eficaz los medios materiales y humanos para mantener unas óptimas condiciones de seguridad, comodidad y fluidez en las carreteras de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha son las funciones de este protocolo.

El alto porcentaje de terreno situado por encima de los 800 metros de altitud determina la conservación invernal de la red viaria. La provincia de Albacete cuenta con 6.770 kilómetros cuadrados de extensión en cotas situadas entre los 800 y los 1.200 metros de altitud, con 40 de sus 87 municipios a esa altura. En Ciudad Real son 2.854 los kilómetros cuadrados situados entre los 800 y los 1.200 metros, con 19 municipios. En Cuenca, las cifras se elevan hasta 12.234 kilómetros cuadrados y 171 municipios. En Guadalajara ascienden a 7.331 kilómetros cuadrados y 189 municipios y en Toledo a 994 kilómetros cuadrados y 4 municipios.

Actuaciones prioritarias

Para el desarrollo del Protocolo de Vialidad Invernal se establecen unas prioridades en las carreteras de la red viaria de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como son el acceso a hospitales y centros sanitarios, los accesos a las localidades más pobladas, las vías de alta capacidad, las líneas de transporte público de interés estratégico y los accesos a las vías de alta capacidad del Estado, cuya gestión invernal corresponde al Ministerio de Fomento.

Por provincias, las zonas más vulnerables de Albacete se corresponden con el Sureste (Sierra de Alcaraz) donde se encuentran los municipios ubicados por encima de los 800 metros de cota. En Ciudad Real, la zona de mayor riesgo la constituye el Este de la provincia desde la A-4 y dentro de la misma la comarca del campo de Montiel. Los principales riesgos de heladas en Guadalajara se producen en el entorno de la capital, de Sigüenza y Molina de Aragón. El riesgo de nevadas es alto en las proximidades de la capital de la provincia y en Molina. En la provincia

de Toledo están definidas como zonas de alto riesgo de heladas las proximidades de Talavera, Toledo, el Corredor de la Sagra, Consuegra, Madridejos y Quintanar de la Orden. Los riesgos de nevadas se concentran en estos municipios, además de Mora. En Cuenca, los principales riesgos se corresponden con la Serranía, así como en los principales nudos de comunicación con la red estatal al Suroeste, además de las frecuentes heladas que suelen afectar al entorno de la capital.

De las cinco provincias, únicamente Guadalajara y Cuenca cuentan con territorio en cotas superiores a los 1.200 metros de altitud. Cuenca posee 1.325 kilómetros cuadrados (23 municipios) por encima de ese umbral, mientras en Guadalajara son 2.546 los kilómetros cuadrados y 43 los municipios.


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