‘Abdu Willy’ y su compañero no quieren a los abogados que les defendían en el caso ‘Alakrana’

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Los dos presuntos piratas somalíes que serán juzgados por la Audiencia Nacional por su supuesta participación en el secuestro del atunero ‘Alakrana’ han renunciado a los abogados que les defendían al no que les representen en la vista. Los dos acusados enviaron una carta escrita a mano con letra titubeante en la que expresaban sus deseos.
Así, Cabdullahi Cabdiwilly, alias ‘Abdu Willy’, renuncia a su polémico abogado Díaz Aparicio, mientras que Raageggesey Haji lo hace con su abogada de oficio Catro Jover, que se mantuvo en un segundo plano durante el proceso.
Tras su renuncia, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, que preside la magistrada Ángela Murillo, ha solicitado a los dos procesados, ‘Abdu Willy’ y Haji, que nombren a un nuevo abogado en un plazo de tres días. De no hacerlo, se les nombrará uno de oficio. Los dos presuntos corsarios serán juzgados por 36 delitos de detención ilegal, uno por cada uno de los tripulantes del pesquero secuestrado, y robo con violencia y uso de armas, por los que podrían ser condenados a penas de entre 219 años y medio y los 365 años de cárcel.
El escrito de los dos presuntos somalíes está redactado por una sola persona, a mano y con una caligrafía titubeante que podría atribuirse a un niño, debido a la mezcla de mayúsculas y las minúsculas. De su contenido se deduce que los acusados no dominan el castellano. El documento dice textualmente: “Renuncio como abogado definsona a Francisco Javier Díaz Aparicio”. Díaz Aparicio, abogado de ‘Abdu Willy’, saltó a la popularidad durante la instrucción llevada a cabo por el juez Santiago Pedraz al solicitarle la expulsión de su cliente en el marco de la Ley de Extranjería o la práctica de prueba que demostraran que fue detenido en aguas de Somalia o que el atunero no navegaba bajo pabellón español por tener izada una ‘ikurriña’.
Raageggesey Haji, por su parte, estaba representado por la abogada de oficio Begoña Castro Jover, quien rechazó solicitar la práctica de pruebas durante la investigación llevada a cabo por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 y se mantuvo en un segundo plano.

Pedraz remitió el pasado 17 de noviembre la causa a la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal para que proceda al enjuiciamiento de los dos presuntos corsarios, que no se producirá hasta el próximo año 2010. El instructor mantiene, sin embargo, una causa abierta en el marco de la que interrogó en Gernika (Vizcaya) y Vigo (Pontevedra) a los 16 marineros españoles que fueron secuestrados.

Además, tiene abierta otra pieza separada y secreta en la que investiga la participación de los bufetes de abogados de Londres y otros países que pudieran haber intermediado en el pago del rescate que permitió que los marineros fueran liberados el pasado 17 de noviembre tras 47 días de secuestro.