Aguirre reconoce alteraciones en el terreno

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Las lluvias que provocaron inundaciones en la localidad madrileña de Coslada llevó la polémica a la Comunidad de Madrid, después de que los vecinos acusaran a las obras de la autovía autonómica M-45 como culpables de la fuerte riada que se produjo y que se saldó con la muerte de una mujer. Ayer, la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, reconocía que tanto estas inundaciones como las ocurridas en otros municipios como San Fernando de Henares y Rivas Vaciamadrid son “consecuencia de las modificaciones orográficas que han tenido lugar en el último año”.
Por ello, el ejecutivo autonómico ha decidido elaborar un informe técnico “independiente” para que identifique las causas por las que se produjeron las riadas.
Tras la inauguración de un colegio público, la presidenta indicó que, tal y como denunciaban los vecinos, han sido las diferentes modificaciones orográficas las causantes de las inundaciones que anegaron diversas localidades madrileñas. Unos cambios que, a su juicio, son los que “han determinado que las aguas cambien su cauce”. En este sentido, Aguirre señaló que “hay que ponerle remedio “con carácter inmediato” a esta situación, porque, dijo, aunque las lluvias que se han producido hasta el momento son importantes, pueden producirse tormentas “aún mayores” que serían aún más devastadoras.