Aragonés da un toque de atención a Torres por su desplante ante Rusia
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
FÚTBOL EUROCOPA 2008
El mal gesto de Torres cuando fue cambiado retiró la mano a Luis y arrojó al suelo su camiseta fue probablemente el único lunar de un debut soñado en el que el equipo nacional dejó a un lado sus complejos y demostró con su goleada que ha llegado motivada a esta cita de Austria y Suiza.
La labor pedagógica, fundamental en los clubes, adquiere un rango aún mayor en las selecciones, en las que la diferente procedencia de sus futbolistas obliga a reforzar los objetivos comunes.
Aragonés tratará de contrarrestar cualquier actitud negativa que amenace el trabajo ya conseguido en ese sentido. No se trata de penalizarlas, sino de que no vayan más allá, y por eso ha dado un toque a Torres a pesar de entender su enojo. Son cosas internas, declaró al término del entrenamiento de recuperación, pero las cosas no se quedan así. Es decir, que ha habido charla con el jugador para evitar que el asunto pueda tener alguna repercusión en el futuro. No se dejan pasar las cosas, recalcó en alusión al incidente un Aragonés siempre reticente a airear públicamente cuestiones de esta naturaleza. Comprendo al jugador que se enfada. Yo también he sido jugador y me ha pasado. Pero luego hay una corrección... Con el primero que hay que enfadarse es consigo mismo. Pero el que no juega se debe cabrear, claro que sí, señaló públicamente.
En privado se mostró algo más disgustado y sugirió que no quiere más raúles, jugadores de peso en el vestuario que puedan dividirlo porque no comparten sus alineaciones. Ocurrió en el Mundial de Alemania, cuando Raúl no encajó alguna suplencia y se convirtió en el cabecilla de un grupillo, también integrado por Salgado y Cañizares, que no le gustó nada a Aragonés. Hubo roces con el madridista que convulsionaron a la plantilla y el entrenador quiere desterrar episodios de ese tipo. El seleccionador, eso sí, alabó la decisión de Villa de correr a abrazarse con Torres en el banquillo cuando consiguió el tercer gol. Fue una manera de agradecerle su entrega en el campo. Fue un buen detalle que confirma la cohesión que hay en este equipo, en el que igual de importante es el banquillo que el que ha marcado tres goles, añadió el técnico. Con la sustitución del Niño por Cesc a los nueve minutos de la segunda parte Aragonés quiso recuperar algo de equilibrio en el centro del campo, una parcela que había quedado un tanto desguarnecida por la forma de jugar de los rusos.
Vuelve la ilusión
La contundente victoria ante la selección de Guus Hiddink ha devuelto la ilusión a los aficionados, un tanto aletargados los días previos al debut por la espera y como mecanismo de autodefensa ante otro eventual batacazo. En el fútbol se pasa en un minuto de la depresión a la euforia, y el de Hortaleza quiere blindar a la plantilla de cualquier atisbo de triunfalismos. Por desgracia hay antecedentes, el más próximo el del Mundial de Alemania, que aconsejan tener los pies en el suelo y valorar el partido ante Rusia en su justa medida.
Los internacionales tuvieron ayer la tarde libre para estar con sus familias en Neustift pero, antes de abandonar el recinto de entrenamiento, hicieron terapia de grupo junto al cuerpo técnico para protegerse de la euforia que ya ha calado entre los seguidores. Hemos tenido una charla todos. Ha habido un cambio de impresiones en el que se ha dejado claro que se cumplido con nuestra obligación y que la euforia no puede estar nunca en nosotros. A la afición quiero decirle que hay un grupo que quiere ganar a toda costa. Hay un buen equipo, pero habrá momentos, lógicamente, en los que tocará sufrir, explicó el seleccionador nacional.
Xavi, la conexión entre el míster y el equipo
Xavi es el hilo conductor de España, el cable que hace posible que la selección esté enchufada y que sirve de conexión entre Luis Aragonés y el resto de futbolistas. Era evidente que el centrocampista del Barcelona estaba llamado a convertirse en el gran organizador de este equipo en la Eurocopa, pero ante Rusia se pudo comprobar que es algo más que eso. Es el mariscal de campo a cuyas órdenes se mueven los demás. Él marca los ritmos y las pausas; él decide la banda correcta para hacer daño; él transmite las consignas... Es la referencia de la selección, el jugador al que todos miran cuando un partido necesita un cambio.
El de Hortaleza insiste en que todos los internacionales son importantes, pero hay una verdad irrefutable: España funciona cuando Xavi funciona. Ante Rusia el de Terrassa volvió a dar otra lección de cómo se debe leer un partido. Qué clase, qué fácil parece el fútbol cuando el balón pasa por sus botas. Cómo maneja los tempos a su antojo, con esa soltura innata del poseedor de una visión panorámica del terreno de juego a la que nadie más tiene acceso. Hay veces que su colocación es tan perfecta que llega al sitio un segundo antes que el resto. Eso le permite pensar la siguiente entrega cuando todavía no tiene la posesión de la pelota. La víspera del debut ante los rusos Aragonés confirmó que Xavi representaba el orden de la selección y que es uno de los tres o cuatro mejores futbolistas del mundo en su puesto, fundamental en el fútbol moderno. Quizás sólo hace falta que España haga historia en esta Eurocopa para que el catalán sea reconocido como se merece. El de Hortaleza no hizo esas declaraciones porque sí, sino que su objetivo era motivar a un jugador cuyo único pero es su frialdad en algunos momentos. Los que le conocen bien sostienen que esa sensación de distanciamiento obedece a su tendencia a la introversión, también constatable en el Barça.
Aragonés tratará de contrarrestar cualquier actitud negativa que amenace el trabajo ya conseguido en ese sentido. No se trata de penalizarlas, sino de que no vayan más allá, y por eso ha dado un toque a Torres a pesar de entender su enojo. Son cosas internas, declaró al término del entrenamiento de recuperación, pero las cosas no se quedan así. Es decir, que ha habido charla con el jugador para evitar que el asunto pueda tener alguna repercusión en el futuro. No se dejan pasar las cosas, recalcó en alusión al incidente un Aragonés siempre reticente a airear públicamente cuestiones de esta naturaleza. Comprendo al jugador que se enfada. Yo también he sido jugador y me ha pasado. Pero luego hay una corrección... Con el primero que hay que enfadarse es consigo mismo. Pero el que no juega se debe cabrear, claro que sí, señaló públicamente.
En privado se mostró algo más disgustado y sugirió que no quiere más raúles, jugadores de peso en el vestuario que puedan dividirlo porque no comparten sus alineaciones. Ocurrió en el Mundial de Alemania, cuando Raúl no encajó alguna suplencia y se convirtió en el cabecilla de un grupillo, también integrado por Salgado y Cañizares, que no le gustó nada a Aragonés. Hubo roces con el madridista que convulsionaron a la plantilla y el entrenador quiere desterrar episodios de ese tipo. El seleccionador, eso sí, alabó la decisión de Villa de correr a abrazarse con Torres en el banquillo cuando consiguió el tercer gol. Fue una manera de agradecerle su entrega en el campo. Fue un buen detalle que confirma la cohesión que hay en este equipo, en el que igual de importante es el banquillo que el que ha marcado tres goles, añadió el técnico. Con la sustitución del Niño por Cesc a los nueve minutos de la segunda parte Aragonés quiso recuperar algo de equilibrio en el centro del campo, una parcela que había quedado un tanto desguarnecida por la forma de jugar de los rusos.
Vuelve la ilusión
La contundente victoria ante la selección de Guus Hiddink ha devuelto la ilusión a los aficionados, un tanto aletargados los días previos al debut por la espera y como mecanismo de autodefensa ante otro eventual batacazo. En el fútbol se pasa en un minuto de la depresión a la euforia, y el de Hortaleza quiere blindar a la plantilla de cualquier atisbo de triunfalismos. Por desgracia hay antecedentes, el más próximo el del Mundial de Alemania, que aconsejan tener los pies en el suelo y valorar el partido ante Rusia en su justa medida.
Los internacionales tuvieron ayer la tarde libre para estar con sus familias en Neustift pero, antes de abandonar el recinto de entrenamiento, hicieron terapia de grupo junto al cuerpo técnico para protegerse de la euforia que ya ha calado entre los seguidores. Hemos tenido una charla todos. Ha habido un cambio de impresiones en el que se ha dejado claro que se cumplido con nuestra obligación y que la euforia no puede estar nunca en nosotros. A la afición quiero decirle que hay un grupo que quiere ganar a toda costa. Hay un buen equipo, pero habrá momentos, lógicamente, en los que tocará sufrir, explicó el seleccionador nacional.
Xavi, la conexión entre el míster y el equipo
Xavi es el hilo conductor de España, el cable que hace posible que la selección esté enchufada y que sirve de conexión entre Luis Aragonés y el resto de futbolistas. Era evidente que el centrocampista del Barcelona estaba llamado a convertirse en el gran organizador de este equipo en la Eurocopa, pero ante Rusia se pudo comprobar que es algo más que eso. Es el mariscal de campo a cuyas órdenes se mueven los demás. Él marca los ritmos y las pausas; él decide la banda correcta para hacer daño; él transmite las consignas... Es la referencia de la selección, el jugador al que todos miran cuando un partido necesita un cambio.
El de Hortaleza insiste en que todos los internacionales son importantes, pero hay una verdad irrefutable: España funciona cuando Xavi funciona. Ante Rusia el de Terrassa volvió a dar otra lección de cómo se debe leer un partido. Qué clase, qué fácil parece el fútbol cuando el balón pasa por sus botas. Cómo maneja los tempos a su antojo, con esa soltura innata del poseedor de una visión panorámica del terreno de juego a la que nadie más tiene acceso. Hay veces que su colocación es tan perfecta que llega al sitio un segundo antes que el resto. Eso le permite pensar la siguiente entrega cuando todavía no tiene la posesión de la pelota. La víspera del debut ante los rusos Aragonés confirmó que Xavi representaba el orden de la selección y que es uno de los tres o cuatro mejores futbolistas del mundo en su puesto, fundamental en el fútbol moderno. Quizás sólo hace falta que España haga historia en esta Eurocopa para que el catalán sea reconocido como se merece. El de Hortaleza no hizo esas declaraciones porque sí, sino que su objetivo era motivar a un jugador cuyo único pero es su frialdad en algunos momentos. Los que le conocen bien sostienen que esa sensación de distanciamiento obedece a su tendencia a la introversión, también constatable en el Barça.