Baltasar Garzón deja en libertad al islamista de Alicante

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenó ayer libertad bajo fianza de 12.000 euros para el presunto islamista Kamel Salhi, detenido el pasado viernes en Alicante.
Pese a esta decisión, el magistrado le imputa un delito de integración en organización terrorista por haber financiado al grupo Al-Qaeda en el Magreb Islámico, según informaron fuentes jurídicas. En cualquier caso, justifica esa libertad bajo fianza en que el detenido tiene arraigo en España y que se entregó a la Policía.
El detenido, que se encontraba en busca y captura desde el pasado 10 de junio, cuando se detuvo a otros seis miembros de esta célula yihadista, prestó declaración ayer ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5. Según Garzón, Salhi forma parte de la célula islamista desarticulada el pasado día 10 de junio en Barcelona, Pamplona y Villarreal (Castellón), desde donde desarrollaba actividades logísticas acogiendo a personas del citado grupo o financiándoles en España y otros países.
En el auto por el que Garzón ordenó el pasado 13 de junio el encarcelamiento de seis miembros de esta céula yihadista, uno de los detenidos tenía en una vivienda situada en el barrio barcelonés del Raval temporizadores aptos para la preparación de artefactos explosivos así como una cinta de video del líder mundial de Al-Qaeda, Osama Bin Laden. En concreto, en el domicilio de Abdelghani Himmouri “se hallaron, perfectamente ocultos en una mochila y debajo de su ropa, dos temporizadores eléctricos aptos para ser utilizados en la construcción de artefactos explosivos”.
El magistrado dictó prisión incondicional para Moustapha Yousfi, Mohamed Bouacha, Mohamed Souci, Addennour Chettaf, Abdelghani Himmouri y Sid Ali Takoucht por un delito de integración en organización terrorista y dejó a los otros tres detenidos en libertad. En su auto, contabilizaba más de 150 envíos de dinero realizados entre 2005 y 2008, la mayoría de los cuales estaban dirigidos al emir de la red Al-Qaeda asentado en Siria, Ghassan Ibrahim Abd al-Maqsud Muhamad, alias Abu al-Ilaa Misri, que se encargaba de facilitar la entrada de yihadistas en Irak y planificaba los entrenamientos en campos y la comisión de atentados.
Garzón atribuyó la responsabilidad máxima de la célula a Kamel Salhi, alias Sallah; Mohamed Bouacha, alias Abou Souhaid y Mohamed el Gia; y Mohamed Souici, alias Abou Souhaid. Los tres dirigían, según el juez, la célula desde Villareal donde desarrollaban actividades logísticas, acogían a personas y dotaban a miembros del grupo de documentos falsos.