Cae una banda que falsificaba tarjetas y robaba coches
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Robaban coches caros, falsificaban tarjetas y, no contentos con esto, también cultivaban droga. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en Madrid y Málaga a doce presuntos miembros de una banda hispano-argentina, dedicada a la falsificación de tarjetas de crédito, el robo de coches de lujo y el cultivo de marihuana.
Los agentes descubrieron que la banda obtuvo al menos 350.000 euros de beneficio, pero continúan investigando porque esta cifra podría llegar hasta los dos millones de euros.
La banda hispano-argentina estaba fuertemente jerarquizada, y tenían grandes conocimientos informáticos. Casi todas sus actividades arrancaban con la obtención de información sobre las tarjetas de crédito que los clientes utilizaban en establecimientos comerciales de los alrededores de Madrid. Con la colaboración de los empleados de esos establecimientos, los falsificadores instalaban pequeños lectores en las terminales de cobro, y luego volcaban la información obtenida.
Una vez dobladas las tarjetas, entraban en juego los pasadores o tiradores de la banda, que se dedicaban a comprar con ellas caros productos de audio y vídeo, así como joyas. Con una identidad falsa también alquilaban coches de lujo que luego no devolvían. Después los escondían y buscaban información de otros vehículos iguales y de sus dueños, para poder falsificar la documentación de los que habían robado. El proceso acababa con la fabricación de matrículas falsas, la retroquelación del bastidor y la venta en Internet a precios muy inferiores a los del mercado.
El otro terreno que abarcaba esta polifacética banda de delincuentes era el del cultivo y venta de marihuana. Agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal registraron una finca en Algete (Madrid), en la que los detenidos tenían instalado un cultivo hipodrónico de esta droga, con reguladores de riego de precisión, armarios invernadores, ventiladores y focos que permitían mantener a la planta siempre a la temperatura idónea para que ofreciera una mayor cantidad de cogollos.
Según las averiguaciones de los agentes de la Policía, la banda obtuvo un beneficio de al menos 350.000 euros, pero las investigaciones continuaran, ante la sospecha de que el botín definitivo alcance los dos millones de euros.
Las pesquisas se iniciaron en Alcobendas, tras varias denuncias presentadas en la comisaria de la localidad madrileña el pasado mes de noviembre, y fue dirigida por el juzgado número 3 de la Audiencia Nacional. En total se han practicado once registros entre la Comunidad de Madrid (Madrid capital, Algete y San Sebastián de los Reyes), Málaga (Torremolinos, Fuengirola y Marbella) y en Illescas (Toledo).
La banda hispano-argentina estaba fuertemente jerarquizada, y tenían grandes conocimientos informáticos. Casi todas sus actividades arrancaban con la obtención de información sobre las tarjetas de crédito que los clientes utilizaban en establecimientos comerciales de los alrededores de Madrid. Con la colaboración de los empleados de esos establecimientos, los falsificadores instalaban pequeños lectores en las terminales de cobro, y luego volcaban la información obtenida.
Una vez dobladas las tarjetas, entraban en juego los pasadores o tiradores de la banda, que se dedicaban a comprar con ellas caros productos de audio y vídeo, así como joyas. Con una identidad falsa también alquilaban coches de lujo que luego no devolvían. Después los escondían y buscaban información de otros vehículos iguales y de sus dueños, para poder falsificar la documentación de los que habían robado. El proceso acababa con la fabricación de matrículas falsas, la retroquelación del bastidor y la venta en Internet a precios muy inferiores a los del mercado.
El otro terreno que abarcaba esta polifacética banda de delincuentes era el del cultivo y venta de marihuana. Agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal registraron una finca en Algete (Madrid), en la que los detenidos tenían instalado un cultivo hipodrónico de esta droga, con reguladores de riego de precisión, armarios invernadores, ventiladores y focos que permitían mantener a la planta siempre a la temperatura idónea para que ofreciera una mayor cantidad de cogollos.
Según las averiguaciones de los agentes de la Policía, la banda obtuvo un beneficio de al menos 350.000 euros, pero las investigaciones continuaran, ante la sospecha de que el botín definitivo alcance los dos millones de euros.
Las pesquisas se iniciaron en Alcobendas, tras varias denuncias presentadas en la comisaria de la localidad madrileña el pasado mes de noviembre, y fue dirigida por el juzgado número 3 de la Audiencia Nacional. En total se han practicado once registros entre la Comunidad de Madrid (Madrid capital, Algete y San Sebastián de los Reyes), Málaga (Torremolinos, Fuengirola y Marbella) y en Illescas (Toledo).