Calamita dice que es juzgado por ser católico

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El magistrado Fernando Ferrín Calamita, acusado por supuesto retraso malicioso en el expediente de una mujer que quería conseguir la adopción de la hija biológica de su compañera sentimental, indicó hoy que “este proceso penal nunca tendría que haberse iniciado” y deseó todo los mejor a la pequeña, “Espero que la niña sea feliz, que crezca con el cariño de Vanesa y Susana y que la adopción haya sido la mejor opción”.
Además, durante su alegato final en el proceso, en el que pidió su absolución, el juez explicó que si se le expulsa de la carrera judicial por “’cristianofobia’” lo aceptará “como venido de las manos de Dios”
Durante todo su discurso, que fue el que cerró la tercera vista oral que se celebró hoy y con el que el juicio queda visto para sentencia, el magistrado estuvo replicando lo anteriormente dicho por la acusación particular y el Ministerio Fiscal. Así, Calamita aseguró en todo momento que siempre veló por el interés de la menor, y que se “implicaba demasiado”. “Mi única intención fue garantizar lo mejor para la niña, espero que sea feliz, que crezca con el cariño de Vanesa y Susana y que la adopción haya sido la mejor opción”, matizó.
En cuanto a la querella por retardo malicioso, dijo que “no concurre elemento objetivo, porque al ser por el hecho de que esté el asunto parado seis o siete meses, habría que procesar al 95 por ciento de los jueces españoles”. Según Ferrín Calamita, se le acusa por “ser católico”. Aseguró que si el gabinete psicosocial hubiera acatado su mandato y hecho el informe, las conclusiones las hubiera aceptado, “lo crean o no”. En cuanto a las preguntas que pidió Ferrín Calamita que les respondieran los psicólogos, mantuvo que “no se trataba de hacer profecías o adivinar el futuro, un psicólogo está plenamente capacitado para emitir un juicio”.