Caruana tilda de provocación la patrulla española en aguas del peñon
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, ha tildado de provocación que la Guardia Civil realizara durante el fin de semana controles rutinarios sobre embarcaciones de recreo en aguas que el Peñón reclama como propias, y apenas una semana antes de la proyectada visita del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, a la Roca.
En declaraciones que recoge el diario The Gibraltar Chronicle, Caruana justificó su reciente llamamiento a la colaboración ciudadana para que, en caso de ser abordados por la Benemérita se nieguen a seguir sus instrucciones y pidan auxilio a las autoridades gibraltareñas. Eso fue sencillamente un intento sin precedentes de ejercer su jurisdicción sobre las aguas, dijo Caruana, que advirtió de que esta actuación no es la más apropiada en vísperas de un posible encuentro entre los Gobiernos español, británico y gibraltareño en el Peñón. No soy yo quien tiene que explicar ninguna provocación, añadió. De todas formas, Caruana precisó que él está a favor de que la Guardia Civil entre dentro de las tres millas que Reino Unido y Gibraltar reclaman durante una persecución en caliente de delincuentes, pero distinguió entre esto y el comportamiento de la Guardia Civil el domingo pasado, en el que se aproximó a varias embarcaciones de recreo para requerirles la documentación.
En su opinión, este comportamiento, unido a la decisión del Gobierno de Zapatero de registrar ante la UE, como española, una zona acuática que engloba otra designada previamente por los británicos le lleva a denunciar que España ha cambiado las reglas del juego y alterado el equilibrio de los últimos 50 años. Caruana insta a Reino Unido a que antes del 15 de agosto denuncie a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por la designación de ese Lugar de Interés Comunitario (LIC) medioambiente como un territorio español, reconocido por la Comisión Europea en diciembre pasado y que Gibraltar quiere anular.
POSIBLES SOLUCIONES
El obstáculo se podría superar, según Caruana, si España aceptara que cualquier convenio de cooperación que selle con Reino Unido y Gibraltar se enmarque en el statu quo anterior a la decisión española. Esto es, que no se tenga en cuenta la existencia de una zona acuática española que engloba otra registrada previamente por Reino Unido. Otra salida, sería la de dejar esta polémica al margen y celebrar la reunión de Foro centrándose en el resto de asuntos que conforman la agenda de cooperación, como los asuntos financieros y fiscales, la educación, la cooperación policial, aduanera y judicial y los visados para ciudadanos no comunitarios residentes en Gibraltar.
Y es que Caruana reconoció su temor a que este movimiento por parte de España sirva de precedente para posteriores intentos del Ejecutivo español de ir avanzando hacia el reconocimiento de la soberanía española del istmo y las aguas que rodean el Peñón.
España no reconoce a Gibraltar más aguas que las del interior del puerto ya que por el Tratado de Utrecht de 1713 sólo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto con su puerto, defensas y fortalezas, pero no así el istmo, ni las aguas territoriales o el espacio aéreo.
En su opinión, este comportamiento, unido a la decisión del Gobierno de Zapatero de registrar ante la UE, como española, una zona acuática que engloba otra designada previamente por los británicos le lleva a denunciar que España ha cambiado las reglas del juego y alterado el equilibrio de los últimos 50 años. Caruana insta a Reino Unido a que antes del 15 de agosto denuncie a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por la designación de ese Lugar de Interés Comunitario (LIC) medioambiente como un territorio español, reconocido por la Comisión Europea en diciembre pasado y que Gibraltar quiere anular.
POSIBLES SOLUCIONES
El obstáculo se podría superar, según Caruana, si España aceptara que cualquier convenio de cooperación que selle con Reino Unido y Gibraltar se enmarque en el statu quo anterior a la decisión española. Esto es, que no se tenga en cuenta la existencia de una zona acuática española que engloba otra registrada previamente por Reino Unido. Otra salida, sería la de dejar esta polémica al margen y celebrar la reunión de Foro centrándose en el resto de asuntos que conforman la agenda de cooperación, como los asuntos financieros y fiscales, la educación, la cooperación policial, aduanera y judicial y los visados para ciudadanos no comunitarios residentes en Gibraltar.
Y es que Caruana reconoció su temor a que este movimiento por parte de España sirva de precedente para posteriores intentos del Ejecutivo español de ir avanzando hacia el reconocimiento de la soberanía española del istmo y las aguas que rodean el Peñón.
España no reconoce a Gibraltar más aguas que las del interior del puerto ya que por el Tratado de Utrecht de 1713 sólo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto con su puerto, defensas y fortalezas, pero no así el istmo, ni las aguas territoriales o el espacio aéreo.