Casi 60 municipios reciben 1,7 millones de euros de la Junta para prevenir incendios

16/08/2011 - 11:48 JAVIER PASTRANA

Casi 60 localidades de la provincia se verán beneficiadas por las subvenciones concedidas desde el Gobierno regional para la prevención de incendios forestales. En total, las asociaciones y ayuntamientos solicitantes se repartirán más de 1,7 millones de euros. Todos estos fondos servirán para ejecutar diferentes actuaciones en los bosques de la provincia, desde el mantenimiento de cortafuegos hasta la instalación de puntos y pasos de agua, pasando por la creación de pistas forestales.

Unos 60 municipios de la provincia se han visto beneficiados por la ayudas concedidas desde el Gobierno regional para combatir el fuego. En concreto, los 1,7 millones de euros destinados a la provincia servirán para adoptar medidas preventivas contra incendios, como la construcción de cortafuegos, pasos de agua y pistas forestales.

Entre los beneficiarios de estas subvenciones económicas se encuentras asociaciones y ayuntamientos de la provincia. Los términos municipales en los que se llevarán a cabo los trabajos pertenecen a las localidades de Condemios de Arriba, Brihuega, Abánades, Alaminos, Algora, Almonacid de Zorita, Arbancón, Berninches, Ciruelas, El Cardoso de la Sierra, Fuencemillán, Fuentelviejo, Illana, Las Inviernas, Loranca de Tajuña, Molina de Aragón, La Olmeda de Jadraque, Pañlén, Poveda de la Sierra, Robledillo de Mohernando, Torrecuadrada de Molina, Viana de Jadraque, Ablanque, Armallones, Castilforte, Checa, Adobes, Brihuega, Campillo de Dueñas, Casltilnuevo, Fuentelencina, Megina, Mondéjar, Pareja, Selas, Sotodosos, Uceda, El Ordial, El Recuenco, Escopete, La Hortezuela de Océn, La Yunta, Prados Redondos, Riba de Saelices, Saelices de la Sal, Semillas, Tierzo, Traid, Villanueva de Alcorón, Torremocha del Campo, Checa, Gárgoles de Abajo, Cifuentes, Riba de Saelices, Yebra, Peralveche y Viana de Mondéjar.

Estas ayudas servirán para llevar a cabo actuaciones sobre la estructura de las masas forestales, haciendo que existan discontinuidades en las mismas que puedan servir como cortafuegos en caso de incendios. Además, se pretende que las cubiertas vegetales no sirvan solo como elemento mitigador de los incendios. El objetivo de la Administración regional es que estas masas arbóreas también puedan ser empleadas en la lucha contra el cambio climático, ya que también funcionan como almacén de carbono. Las medidas preventivas financiadas a través de estos fondos servirán para cumplir con el Protocolo de Kioto. "También servirán para mantener el papel ambiental y económico de estos bosques, que se verían gravemente mermados por la ocurrencia de incendios forestales", indican desde el propio Gobierno regional.