CHA alerta contra la instalación de una central térmica en Mequinenza, cerca del Aiguabarreig (Zaragoza)
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Chunta Aragonesista (CHA) criticó hoy la autorización por parte del Gobierno de Aragón, el pasado 11 de enero, de la instalación de una central térmica alimentada con carbón en el término municipal de Mequinenza (Zaragoza), cerca de la zona del Aiguabarreig, protegida legalmente por su valor ambiental y que ocupa terrenos tanto de la Comunidad Autónoma de Aragón como de la vecina Cataluña.
En una nota de prensa, la secretaria de Sostenibilidad y Medio Ambiente de CHA, Leticia Crespo, recordó que hay tres centrales térmicas proyectadas en la zona, como son las de Mequinenza, Fayón y Ribarroja. La dirigente de Chunta consideró que esta autorización concedida por el Ejecutivo autónomo "deslegitima" el discurso del Gobierno de Marcelino Iglesias relativo a la lucha contra el cambio climático.
En mayo de 2009, Chunta presentó cuatro alegaciones contra el proyecto de apertura de la central térmica de Mequinenza. En estas alegaciones, Chunta alertaba del "efecto contaminante en muchas poblaciones vecinas", que superará --según sus cálculos-- los máximos legales establecidos. CHA indicaba en el documento que el proyecto no incorporaba los datos relativos a otros elementos contaminantes en Mequinenza, aparte de los derivados de la futura central y tampoco los relativos a la posible contaminación en municipios como Bujaraloz o Monzón.
El escrito de alegaciones de CHA recomendaba evaluar el efecto combinado de las tres centrales térmicas proyectadas, como Mequinenza, Fayón y Ribarroja de Ebro, ya que estos tres municipios son cercanos entre sí y, además, las de Fayón y Ribarroja de Ebro emitirían el triple de óxidos de nitrógeno que la futura central de Mequinenza, lo cual demuestra, según CHA, la necesidad de realizar "una gestión ambiental integrada" de los tres proyectos, en lugar de conceder licencias individualmente.
Las alegaciones de CHA rechazaban el proyecto de Mequinenza porque "contradice" la política ambiental española y aragonesa contra el cambio climático y, además, porque "no se ha demostrado la conveniencia social" de la planta. Según CHA, la central de Mequinenza "afectaría de un modo negativo a la avifauna y parajes protegidos de Aragón y Cataluña". Por último, desde CHA apostillaban en estas alegaciones que la tramitación no ha sido correcta, puesto que la futura central afectará no sólo a Aragón, sino también a Cataluña.
Para Leticia Crespo "son muchas las razones por las que nos oponemos a este proyecto", por ejemplo "porque no creemos que la instalación de una térmica responda a una necesidad". Desde CHA se advierte de que el proyecto tampoco garantiza las medidas de control necesarias sobre el nivel de contaminación de la central una vez entre en funcionamiento.
La secretaria de Sostenibilidad y Medio Ambiente de CHA, Leticia Crespo, afirmó que "los aparatos de medida de las emisiones estarán bajo el control de la empresa propietaria de la central térmica. Tampoco se precisa con claridad la limitación temporal de la actividad de la central y, por último, el número de estaciones de medida para la contaminación (inmisiones) es claramente insuficiente".
En mayo de 2009, Chunta presentó cuatro alegaciones contra el proyecto de apertura de la central térmica de Mequinenza. En estas alegaciones, Chunta alertaba del "efecto contaminante en muchas poblaciones vecinas", que superará --según sus cálculos-- los máximos legales establecidos. CHA indicaba en el documento que el proyecto no incorporaba los datos relativos a otros elementos contaminantes en Mequinenza, aparte de los derivados de la futura central y tampoco los relativos a la posible contaminación en municipios como Bujaraloz o Monzón.
El escrito de alegaciones de CHA recomendaba evaluar el efecto combinado de las tres centrales térmicas proyectadas, como Mequinenza, Fayón y Ribarroja de Ebro, ya que estos tres municipios son cercanos entre sí y, además, las de Fayón y Ribarroja de Ebro emitirían el triple de óxidos de nitrógeno que la futura central de Mequinenza, lo cual demuestra, según CHA, la necesidad de realizar "una gestión ambiental integrada" de los tres proyectos, en lugar de conceder licencias individualmente.
Las alegaciones de CHA rechazaban el proyecto de Mequinenza porque "contradice" la política ambiental española y aragonesa contra el cambio climático y, además, porque "no se ha demostrado la conveniencia social" de la planta. Según CHA, la central de Mequinenza "afectaría de un modo negativo a la avifauna y parajes protegidos de Aragón y Cataluña". Por último, desde CHA apostillaban en estas alegaciones que la tramitación no ha sido correcta, puesto que la futura central afectará no sólo a Aragón, sino también a Cataluña.
Para Leticia Crespo "son muchas las razones por las que nos oponemos a este proyecto", por ejemplo "porque no creemos que la instalación de una térmica responda a una necesidad". Desde CHA se advierte de que el proyecto tampoco garantiza las medidas de control necesarias sobre el nivel de contaminación de la central una vez entre en funcionamiento.
La secretaria de Sostenibilidad y Medio Ambiente de CHA, Leticia Crespo, afirmó que "los aparatos de medida de las emisiones estarán bajo el control de la empresa propietaria de la central térmica. Tampoco se precisa con claridad la limitación temporal de la actividad de la central y, por último, el número de estaciones de medida para la contaminación (inmisiones) es claramente insuficiente".