CiU ve posible una alianza parlamentaria con los socialistas
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
La invitación socialista a CiU a formalizar un acuerdo parlamentario estable tras el verano no cayó en saco roto. El portavoz nacionalista en la cámara, Josep Antoni Durán Lleida, admitió que tras las vacaciones estivales pueden pasar muchas cosas en las relaciones entre los dos grupos.
Esta disponibilidad motivó el enfado de Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya, que tacharon de sociedad de socorros mutuos esa posible alianza.
El Gobierno y el PSOE no quieren estar al albur de las coyunturas para sacar adelante sus propuestas legislativas, y aunque la estrategia de acuerdos a la carta dio buenos frutos para los socialistas en el tramo final de la legislatura pasada, ahora quieren estabilidad. Y quien mejor puede ofrecer esa seguridad es CiU pues sus diez escaños completan, con los 169 de los socialistas, una cómoda mayoría absoluta. Los acuerdos con el PNV son, por ahora, inviables ante el reto planteado por el lehendakari Juan José Ibarretxe, y además sus seis diputados no garantizan la mayoría.
El PSOE, además, tiene un mal recuerdo de la alianza con Esquerra Republicana en la anterior legislatura, con el agravante de que sus tres escaños son insuficientes, lo mismo que los dos de IU-Iniciativa. Con este panorama, los socialistas dirigieron su mirada hacia el nacionalismo catalán y el portavoz del partido gubernamental en el Congreso, José Antonio Alonso, hizo un guiño el lunes a CiU para que a partir de septiembre se convierta en ese socio estable. Durán Lleida recogió hoy el guante.
El portavoz nacionalista señaló que ahora sólo son posibles los acuerdos puntuales, pero después del verano pueden pasar muchas cosas y cambien las circunstancias. En especial, subrayó, con la asamblea de Esquerra Republicana, que se celebra este sábado y que puede decidir la salida del partido del Gobierno tripartito catalán. Ante esa eventualidad, el panorama político de Cataluña cambiaría por completo ya que el Ejecutivo autónomo estaría en minoría parlamentaria. Durán, de todos modos, no se atrevió a hacer pronósticos.
Con independencia de que CiU se convierta en el socio estable de los socialistas lo cierto es que la sintonía entre los dos grupos va en aumento. Los nacionalistas catalanes sacaron las castañas del fuego al Gobierno en la votación sobre el caso Taguas, una moción sobre la incompatibilidad del ex director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno con su nuevo cargo en un lobby de constructores.
El Gobierno y el PSOE no quieren estar al albur de las coyunturas para sacar adelante sus propuestas legislativas, y aunque la estrategia de acuerdos a la carta dio buenos frutos para los socialistas en el tramo final de la legislatura pasada, ahora quieren estabilidad. Y quien mejor puede ofrecer esa seguridad es CiU pues sus diez escaños completan, con los 169 de los socialistas, una cómoda mayoría absoluta. Los acuerdos con el PNV son, por ahora, inviables ante el reto planteado por el lehendakari Juan José Ibarretxe, y además sus seis diputados no garantizan la mayoría.
El PSOE, además, tiene un mal recuerdo de la alianza con Esquerra Republicana en la anterior legislatura, con el agravante de que sus tres escaños son insuficientes, lo mismo que los dos de IU-Iniciativa. Con este panorama, los socialistas dirigieron su mirada hacia el nacionalismo catalán y el portavoz del partido gubernamental en el Congreso, José Antonio Alonso, hizo un guiño el lunes a CiU para que a partir de septiembre se convierta en ese socio estable. Durán Lleida recogió hoy el guante.
El portavoz nacionalista señaló que ahora sólo son posibles los acuerdos puntuales, pero después del verano pueden pasar muchas cosas y cambien las circunstancias. En especial, subrayó, con la asamblea de Esquerra Republicana, que se celebra este sábado y que puede decidir la salida del partido del Gobierno tripartito catalán. Ante esa eventualidad, el panorama político de Cataluña cambiaría por completo ya que el Ejecutivo autónomo estaría en minoría parlamentaria. Durán, de todos modos, no se atrevió a hacer pronósticos.
Con independencia de que CiU se convierta en el socio estable de los socialistas lo cierto es que la sintonía entre los dos grupos va en aumento. Los nacionalistas catalanes sacaron las castañas del fuego al Gobierno en la votación sobre el caso Taguas, una moción sobre la incompatibilidad del ex director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno con su nuevo cargo en un lobby de constructores.