Condena de nueve años de prisión por intentar matar a su mujer
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Audiencia ha considerado que pese a tener baja autoestima era consciente
Un hombre ha sido condenado a nueve años de cárcel por intentar matar a su mujer. El hombre la estranguló con una cuerda alrededor del cuello y la arrastró hasta el garaje. No logró meterla en el maletero, y se presentó en comisaría para acusarse de asesinato. Creía que la había matado. La defensa del abogado ha pedido la eximente completa de enajenación mental, pero la Audiencia ha considerado que, pese a tener una baja autoestima, el trastorno no anulaba su conciencia.
El hombre deberá pagar además una indemnización de 13.724 euros a la víctima. Una hija del matrimonio, a la que su madre había echado de casa, ha relatado que lo ocurrido no le extrañó, y ha explicado que su padre no tenía ni voz ni voto en casa, además de que la asesinada controlaba hasta el tratamiento psicológico del condenado.
La Audiencia de Barcelona ha condenado a nueve años de prisión al acusado. La sentencia ha considerado probado que el 29 de septiembre de 2008 el condenado, Vicente L.R., aprovechó que su mujer, Marta V.A., descansaba en el sofá del domicilio familiar en la calle Tarragona de la localidad barcelonesa, para colocar de forma sorpresiva una cuerda alrededor de su cuello e intentar estrangularla sin que ésta pudiera oponer resistencia.
Cuando la mujer dejó de moverse, su marido pensó que estaba muerta y la bajó al garaje de la casa, donde intentó ponerla en el maletero de su coche. Pero la mujer pesaba mucho y la dejó allí. Se dirigió entonces a comisaría, donde aseguró a los agentes que acababa de matar a su mujer. Cuando la policía llegó al lugar, le retiró la cuerda y comprobó que la esposa del hombre no había fallecido, aunque sí había sufrido varias heridas.
La Audiencia de Barcelona ha condenado a nueve años de prisión al acusado. La sentencia ha considerado probado que el 29 de septiembre de 2008 el condenado, Vicente L.R., aprovechó que su mujer, Marta V.A., descansaba en el sofá del domicilio familiar en la calle Tarragona de la localidad barcelonesa, para colocar de forma sorpresiva una cuerda alrededor de su cuello e intentar estrangularla sin que ésta pudiera oponer resistencia.
Cuando la mujer dejó de moverse, su marido pensó que estaba muerta y la bajó al garaje de la casa, donde intentó ponerla en el maletero de su coche. Pero la mujer pesaba mucho y la dejó allí. Se dirigió entonces a comisaría, donde aseguró a los agentes que acababa de matar a su mujer. Cuando la policía llegó al lugar, le retiró la cuerda y comprobó que la esposa del hombre no había fallecido, aunque sí había sufrido varias heridas.