Condenado a ocho años por intentar matar a su mujer
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La sometió a maltrato durante los 50 años que duró su convivencia. Ahora, ha entrado en prisión por intentar matar a su mujer. No la he matado porque no he podido, aseguró al ser detenido. La mujer, que no le había denunciado con anterioridad, llegó a huir a casa de una hija en un momento de la convivencia, pero luego regresó con él. El día de la agresión, en que él la intentó matar con un cuchillo, los vecinos lograron entrar en la vivienda y salvarle la vida.
La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a ocho años y siete meses de prisión a C.B.C., acusado de maltratar, intentar asfixiar y pretender clavar un cuchillo de cocina de 22 centímetros de longitud a su esposa, con la que se encontraba casado desde hacía más de 50 años y con la que convivía en Sevilla.
Según la sentencia de la Sección Cuarta, durante años el acusado sometió a su esposa, identificada como D.R., a un trato vejatorio y humillante, profiriéndole continuos insultos y amedrentándola con la idea de matarla y de cortarle el cuello.
Así, el condenado llegó en varias ocasiones a golpear a su esposa con puñetazos, guantazos o patadas en el vientre. En una fecha próxima al mes de julio de 2007, cuando ambos se encontraban en el domicilio común, el procesado se dirigió a ella portando un cuchillo de grandes dimensiones y atemorizándola nuevamente diciéndole que le iba a cortar el cuello.
Tras estos hechos, y temiendo por su vida, la víctima huyó del domicilio y se trasladó por unos días a casa de una hija, aunque posteriormente reanudó la convivencia matrimonial. La sentencia señala que la mujer nunca llegó a poner en conocimiento de las autoridades estos hechos por vergüenza, por miedo a represalias o por querer cuidar a su marido debido a las enfermedades que padecía.
El 13 de enero de 2008, y tras discutir con motivo de la cena de aquella noche, la mujer se acostó en su dormitorio, pero a continuación el acusado cogió un cuchillo de cocina y se dirigió hasta la habitación, se acercó a su esposa y con la manifiesta intención de acabar con su vida, intentó clavarle el cuchillo que llevaba en la mano derecha mientras intentaba asfixiarla con la mano izquierda.
En ese momento, la mujer intentó arrebatarle el cuchillo agarrando la hoja con sus propias manos, pero el procesado continuó golpeándola, a pesar incluso de que vecinos del inmueble se asomaron por sus ventanas y le pidieron que parase. Estos vecinos lograron entrar en la casa derribando para ello la puerta de acceso, separaron a ambos a ambos y le arrebataron al acusado el cuchillo.