Condenan a 22 años y seis meses de cárcel al asesino del crimen de Horna

04/11/2011 - 11:02 Redacción

De acuerdo con el veredicto del Jurado, el magistrado Jose Aurelio Navarro Guillen condena al
acusado D.Z.L., como autor penalmente responsable de un delito de asesinato de M.M.M.A, a la pena de veintidós años, seis meses y un día de prisión e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, debiendo indemnizar como responsable civil del delito cometido a los padres de la víctima en la
cuantía de 75.000 euros por daños morales y en 4650,86 euros por gastos, así como al pago de las costas causadas. El jurado popular declaraba el pasado viernes por unanimidad a Diego Z.L., acusado de matar a su expareja en Horna el 9 de diciembre de 2008, culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento. Hay que recordar que la acusación particular y la Junta de Comunidades personada también en la causa, ratificaban su petición de 25 años de prisión, como solicitaban inicialmente mientras la Fiscalía provincial de Guadalajara solicitaba 23 años de cárcel, uno más de los solicitados inicialmente teniendo en cuenta el agravante de aprovechamiento de las circunstancias del lugar. Durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial de Guadalajara , el procesado ha asegurado que el día de los hechos acudió a recoger a la joven M.M.M.A. para hablar con ella, y ha asegurado que fue ella quien le propuso ir al paraje donde fue hallada muerta. Una vez allí, y tras ver unas fotos, el acusado dice no tener ningún recuerdo. "No recuerdo nada de lo que pasó. Vengo aquí para que me juzguen". Según ha dicho, sólo recuerda despertar en el lugar de los hechos y regresar a su casa para coger la escopeta de su padre para volver al paraje donde yacía M.M.M.A. y suicidarse, algo que finalmente no fue capaz de llevar a cabo, por lo que huyó sin rumbo tan sólo con el dinero que le había dado su "hermano por haber trabajado en el bar".Según dijo, sólo recuerda despertar en el lugar de los hechos y regresar a su casa para coger la escopeta de su padre para volver al paraje donde yacía M.M.M.A. y suicidarse, algo que finalmente no fue capaz de llevar a cabo, por lo que huyó sin rumbo tan sólo con el dinero que le había dado su "hermano por haber trabajado en el bar". Por otra parte, varios peritos, que declararon en la tercera sesión del juicio, ratificaron que el ADN encontrado en el lugar de los hechos pertenece al procesado. Durante su declaración, dos peritos del Departamento de Biología de la Guardia Civil aseguraron que muchas de las pruebas analizadas que se encontraron en el lugar de los hechos, entre ellas las manchas de sangre, contienen el ADN de Diego y Mercedes.