Condenan a tres Mossos por dar una paliza a un detenido
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Barcelona
La Audiencia de Barcelona ha condenado a 600 euros de multa por una falta de lesiones a los tres agentes de los Mossos DEsquadra que propinaron una paliza a un detenido en la comisaría de Les Corts de Barcelona en marzo de 2007, agresión que se grabó con una cámara oculta colocada después de que se recibieran varias denuncias por hechos similares.
En la sentencia, el juez señala que no hay tratamiento vejatorio hacia la víctima aunque sí aprecia una extralimitación en el uso de la reducción e inmovilización.
La Fiscalía pedía cinco años y nueve meses de prisión, 9.600 euros de multa y siete años de inhabilitación por un delito contra la integridad moral y otro de falsedad documental, además de una falta de lesiones. también solicitaba 10.610 euros de indemnización para la víctima, que finalmente la Audiencia ha dejado en 1.610 euros ya que ha absuelto de todos los cargos al cabo. Y es que, según los magistrados de la Sección Séptima, a pesar de la grabación y los testimonios del herido, no se puede probar que los tres agentes acordaran agredir sin motivo alguno al detenido. Del mismo modo, consideran que la actitud agresiva del detenido justificaba que hubiera cuatro Mossos con él en la sala de registros.Los hechos se produjeron tras la detención den la calle de Rubén P.M por altercados, el joven fue trasladado a la comisaría de Les Corts porque mostró una actitud agresiva --rompió dos coches policiales e insultó a dos agentes-- y en la sala de cacheo se encaró con tres agentes y a un cabo que le golpearon para reducirle y esposarle, lo que provocó en el detenido contusiones en la zona ocular, la nariz, el brazo y el tórax.
Las imágenes de estos hechos fueron grabadas a través de una cámara oculta, ya que se habían denunciado anteriormente acontecimientos como éste.
Sobre estas imágenes, los magistrados admiten que son impactantes y que a priori pueden llevar a dictaminar que se trató de una brutal paliza policial.
No hay trato vejatorio
Así, los magistrados determinaron que no hay trato vejatorio o degradante, pero sí aprecian una extralimitación en el uso de la reducción e inmovilización. Una cosa es evitar la agresión y reducir, y otra bien distinta es excederse en el uso de la fuerza produciendo lesiones que no eran necesarias cuando son tres personas las que reducen a una sola, añade la sentencia.
Este caso fue difundido públicamente después de que la unidad de asuntos internos de la policía catalana recibiera varias denuncias por agresiones en la sala de cacheos de les Corts. la unidad decidió colocar una cámara oculta, gracias a la que se descubrieron éste y otros casos similares y ha llevado a la Consellería de Interior a instalar cámaras en todas las comisarías, lo que ha eliminado todas las denuncias contra los agentes.
Este resultado es el motivo que legitimiza la colocación de este sistema de vigilancia, según aseguró hoy el secretario general de la Conselleria de Interior de la Generalitat, Joan Boada, quien sobre la sentencia opinó que no deslegitimiza el uso de cámaras en las comisarías, aparatos que son, dijo, una tranquilidad para los Mossos y también para los ciudadanos.
La Fiscalía pedía cinco años y nueve meses de prisión, 9.600 euros de multa y siete años de inhabilitación por un delito contra la integridad moral y otro de falsedad documental, además de una falta de lesiones. también solicitaba 10.610 euros de indemnización para la víctima, que finalmente la Audiencia ha dejado en 1.610 euros ya que ha absuelto de todos los cargos al cabo. Y es que, según los magistrados de la Sección Séptima, a pesar de la grabación y los testimonios del herido, no se puede probar que los tres agentes acordaran agredir sin motivo alguno al detenido. Del mismo modo, consideran que la actitud agresiva del detenido justificaba que hubiera cuatro Mossos con él en la sala de registros.Los hechos se produjeron tras la detención den la calle de Rubén P.M por altercados, el joven fue trasladado a la comisaría de Les Corts porque mostró una actitud agresiva --rompió dos coches policiales e insultó a dos agentes-- y en la sala de cacheo se encaró con tres agentes y a un cabo que le golpearon para reducirle y esposarle, lo que provocó en el detenido contusiones en la zona ocular, la nariz, el brazo y el tórax.
Las imágenes de estos hechos fueron grabadas a través de una cámara oculta, ya que se habían denunciado anteriormente acontecimientos como éste.
Sobre estas imágenes, los magistrados admiten que son impactantes y que a priori pueden llevar a dictaminar que se trató de una brutal paliza policial.
No hay trato vejatorio
Así, los magistrados determinaron que no hay trato vejatorio o degradante, pero sí aprecian una extralimitación en el uso de la reducción e inmovilización. Una cosa es evitar la agresión y reducir, y otra bien distinta es excederse en el uso de la fuerza produciendo lesiones que no eran necesarias cuando son tres personas las que reducen a una sola, añade la sentencia.
Este caso fue difundido públicamente después de que la unidad de asuntos internos de la policía catalana recibiera varias denuncias por agresiones en la sala de cacheos de les Corts. la unidad decidió colocar una cámara oculta, gracias a la que se descubrieron éste y otros casos similares y ha llevado a la Consellería de Interior a instalar cámaras en todas las comisarías, lo que ha eliminado todas las denuncias contra los agentes.
Este resultado es el motivo que legitimiza la colocación de este sistema de vigilancia, según aseguró hoy el secretario general de la Conselleria de Interior de la Generalitat, Joan Boada, quien sobre la sentencia opinó que no deslegitimiza el uso de cámaras en las comisarías, aparatos que son, dijo, una tranquilidad para los Mossos y también para los ciudadanos.