Declara ante el juez el asesino de Octavio Santos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El dolor y la frustración de los familiares del joven de 21 años Octavio Santos, que murió la madrugada del pasado jueves a consecuencia de una puñalada en el corazón, se podían palpar en el Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria.
Allí llegó para ser interrogado el detenido como presunto autor del asesinato: Echedey Jesús L.R., que fue recibido entre gritos de “asesino” y “cobarde”. El sospechoso no negó haber sido el artífice de la fatal puñalada pero aseguró que “no quería matar” a la víctima.
El arrestado, que contaba con antecedentes policiales, llegó a las dependencias judiciales a bordo de un furgón de la Policía Nacional. En el Palacio de Justicia le esperaban una treintena de familiares y amigos de la víctima y una decena de medios de comunicación.
El detenido compareció ante el juez en horas del mediodía y durante una hora aproximadamente. En su declaración, aseguró que “no quería matar” a la víctima y añadió que “no sabía que lo había matado” al agredirle con un cuchillo. Asimismo, se mostró ante el juez “destrozado”, según fuentes judiciales.
El juez de guardia, en sustitución de la jueza Victoria Rosell, decretó prisión provisional incomunicada y sin fianza por cinco días para Echedey Jesús L.R., imputado por un presunto delito de asesinato contemplado en el artículo 139 del Código Penal y otro supuesto delito de tráfico de drogas (hachís) del artículo 368 del Código Penal.
La defensa, representada por el letrado de turno de oficio Víctor Pirez, no se ha opuesto en este momento procesal, según fuentes del juzgado, que informaron de que el juez ha decretado la prisión provisional incomunicada y sin fianza por cinco días por los presuntos delitos imputados por el Ministerio Fiscal.
Durante toda la jornada se vivieron momentos de tensión y familiares y allegados del fallecido insultaron al arrestado a quien gritaron en numerosas ocasiones “asesino”, “basura” y “cobarde”, entre otros. “Vas a vivir marcado para toda tu vida”, “nosotros no somos asesinos como él”, “no tiene derecho a vivir”, “aquí hay que juzgar la muerte” y “no tiene derecho ni a comer” fueron algunas de las frases que exclamaron.