Dejan en libertad a otros sospechosos de los atentados del 11-M
01/10/2010 - 09:45
El juez no encontró ni una sola prueba contra los supuestos islamistas detenidos la pasada semana y a los que el Ministerio del Interior acusó de ser miembros de una célula de Al Qaeda dedicada a la captación, ocultación y financiación del terrorismo islamista y de haber facilitado la huida a cinco implicados en los atentados de 2004 de Madrid.
Baltasar Garzón, que había coordinado la operación de la Comisaría General de Información, dejó ayer en libertad sin cargos a diez de los detenidos en las localidades de Cerdañola del Vallés, Santa Coloma de Gramanet y Badalona (Barcelona), Madrid y Algeciras (Cádiz) y varias prisiones españoles. Los otros dos arrestados en las redadas de la madrugada del pasado jueves ni siquiera llegaron a declarar ante el juez porque la propia Policía les dejó en libertad al poco de arrestarles.
Cuatro de los sospechosos, no obstante, no quedaron en libertad ya que se encontraban en prisión por otras causas. Otros cinco arrestados, a pesar de no tener imputación alguna, tendrán que comparecer cada semana y cada 15 días ante la autoridad judicial.
Operación Tigris
Tras todo un día de interrogatorios, a última hora de este lunes el magistrado y la Fiscalía llegaron al conclusión de que no había ni una sola prueba para relacionar, en contra de lo que sostenía la Policía Nacional, ni a uno sólo de los sospechosos con la célula desarticulada en junio de 2005 en la denominada operación Tigris. Según informó el Ministerio del Interior el pasado jueves, aquel grupo «se encargaba del adoctrinamiento, reclutamiento, financiación y envío de terroristas a Irak, con la misión de cometer acciones suicidas contra las tropas extranjeras y otros objetivos fijados por la organización Al Qaeda.
Según fuentes de la judiciales, tampoco hay nada» para sustentar la acusación policial de que los arrestados acogieron, ocultaron y facilitaron la huída de al menos cinco autores de los atentados del 11-M, algunos de ellos en paradero desconocido, entre ellos, Mohamed Larbi Ben Sellam, Daoud Ouhnane, Mohamed Afalah, Othman El Mouhib y Abdelilah Hriz.
Cuatro de los sospechosos, no obstante, no quedaron en libertad ya que se encontraban en prisión por otras causas. Otros cinco arrestados, a pesar de no tener imputación alguna, tendrán que comparecer cada semana y cada 15 días ante la autoridad judicial.
Operación Tigris
Tras todo un día de interrogatorios, a última hora de este lunes el magistrado y la Fiscalía llegaron al conclusión de que no había ni una sola prueba para relacionar, en contra de lo que sostenía la Policía Nacional, ni a uno sólo de los sospechosos con la célula desarticulada en junio de 2005 en la denominada operación Tigris. Según informó el Ministerio del Interior el pasado jueves, aquel grupo «se encargaba del adoctrinamiento, reclutamiento, financiación y envío de terroristas a Irak, con la misión de cometer acciones suicidas contra las tropas extranjeras y otros objetivos fijados por la organización Al Qaeda.
Según fuentes de la judiciales, tampoco hay nada» para sustentar la acusación policial de que los arrestados acogieron, ocultaron y facilitaron la huída de al menos cinco autores de los atentados del 11-M, algunos de ellos en paradero desconocido, entre ellos, Mohamed Larbi Ben Sellam, Daoud Ouhnane, Mohamed Afalah, Othman El Mouhib y Abdelilah Hriz.