Detenidos nueve falsos guardias civiles por asaltar viviendas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Un grupo de nueve sudamericanos se hacía pasar por agentes de la Guardia Civil para asaltar viviendas habitadas por compatriotas suyos. El grupo estaba asentado en Zaragoza aunque contaba con un piso franco en Madrid para atracar viviendas de esta comunidad autónoma y otras limítrofes.
Antes de llevar a cabo el asalto, el grupo realizaba un estudio previo de la vivienda seleccionada para conocer el número exacto de habitantes, además de sus horarios, y seleccionar el momento idóneo para entrar en la vivienda. Estaban muy jerarquizados, e incluso establecían turnos de vigilancia. Cuando entraban en la vivienda, se identificaban con placas emblemas de la Guardia Civil, y vestían chalecos y reflectantes similares a los habitualmente utilizados por los agentes, llevaban armas y utilizaban radiotransmisores. Tras robar en los domicilios, encerraban a las víctimas en una habitación. La Policía, en colaboración con la Guardia Civil, los ha detenido cuando preparaban un nuevo atraco.
La Policía ha bautizado como ‘agentes ful’ a este tipo de delincuentes que se hacen pasar por miembros de las Fuerzas de Seguridad. Este grupo estaba asentado en Zaragoza y contaba con un piso franco en Madrid para atacar viviendas en esta comunidad y provincias limítrofes. Los nueve detenidos, de origen sudamericano, elegían como objetivo viviendas de compatriotas sobre las que tuvieran información privilegiada sobre objetos de valor. Eran terceras personas las que les facilitaban la elección de las viviendas, en las que normalmente vivían ciudadanos también de origen sudamericano. Elegían las casas en función del dinero en efectivo o de objetos de valor, como joyas, obras de arte o incluso sustancias estupefacientes, que pudiera haber en ellas.
Antes de emprender el asalto, el grupo realizaba un estudio previo de la vivienda seleccionada para conocer el número exacto de habitantes, así como sus horarios y el momento idóneo para poder acceder a la misma. Para llevar a cabo estas vigilancias, la banda mostraba un alto grado de organización y disciplina, hacía seguimientos con equipos de trasmisiones e incluso llegaba a establecer relevos y turnos de trabajo para mantener los controles de forma ininterrumpida. Una vez contaban con la información, procedían a asaltar la vivienda. Para ello, simulaban ser miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, identificándose con placas emblema de la Guardia Civil, vistiendo chalecos reflectantes similares a los habitualmente utilizados por los agentes.

Mientras parte del grupo actuaba en el interior del domicilio, otros integrantes permanecían en el exterior y ejercían funciones de vigilancia y protección. Cuando conseguían su objetivo, maniataban a las víctimas, las encerraban en alguna habitación para evitar que pudieran alertar a la Policía y abandonaban el lugar.

Los investigadores descubrieron que el grupo estaba asentado en la ciudad de Zaragoza, aunque disponía también de un piso franco en Madrid que utilizaba para programar sus asaltos, perpetrar los atracos en la comunidad madrileña y provincias limítrofes, y guarecerse tras cometer los robos.

UN CIUDADANO COLOMBIANO

Tras someter el grupo a una intensa vigilancia, los agentes obtuvieron información sobre su ‘modus operandi’, los vehículos utilizados y el último plan de los asaltantes. El grupo vigilaba en ese momento a un ciudadano colombiano residente en la localidad de Leganés (Madrid), realizaba seguimientos sobre su vehículo y se informaba de los lugares que frecuentaba para descubrir su domicilio.

Las pesquisas mostraron que el grupo ya había identificado su vivienda e iba a cometer de forma inminente el asalto. Por ese motivo, y con el objetivo de evitarlo, los agentes desplegaron un operativo, con apoyo de la UIP, que culminó con la detención de ocho personas. Un noveno individuo fue arrestado días más tarde. Los agentes incautaron en los registros cinco pistolas en una “caleta” eléctrica practicada a uno de los tres vehículos de la organización.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la UDYCO Central de la Comisaría General de Policía Judicial, de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Zaragoza y del puesto de Villacañas (Toledo) de la Guardia Civil. Para descubrir la “caleta” del vehículo donde se ocultaban las armas fue necesaria la intervención del GOIT de la Policía Nacional.