Detenidos por falsificar carnés de conducir
01/10/2010 - 09:45
Agentes de la Guardia Civil detuvieron a 18 personas en Arganda del Rey (Madrid), tras la desarticulación de una banda especializada en la falsificación de permisos de conducir, estafa y robos con fuerza. La denominada Operación Arturo se inició a partir de una denuncia de una de las víctimas, que comunicó su sospechas a la Guardia Civil. Los estafadores se hacían pasar por funcionarios de la Dirección General de Tráfico (DGT), y ofrecían sus servicios a través de internet.
Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de abril, cuando una víctima contactó con los agentes de la Guardia Civil, y comunicó sus sospechas sobre la existencia de un grupo especializado en falsificar permisos de conducir. A partir de esta información se iniciaron las pertinentes diligencias policiales, bajo la supervisión de la titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Arganda del Rey, municipio donde la Policía Judicial localizó a una persona que podría estar haciendo labores de intermediario en la banda. Gracias a esta operación pudieron descubrir a dos personas rumanas que eran las encargadas de realizar los permisos.
La investigación continuó y fueron detenidos en total trece personas, encargadas de las distintas fases de las actividades delictivas. En los registros domiciliarios fueron localizadas algunas evidencias que demostraban la existencia de otro segundo grupo, liderado por N.S.L., y que desde ese momento centro el interés de los agentes.
Este segundo grupo aseguraba a sus víctimas que los permisos de conducir serían grabados por funcionarios de la DGT que colaboraba con ellos, en los ordenadores de la propia jefatura de tráfico. Pero además esta banda también obtenía créditos para financiar la compra de vehículos, e incluso de cachorros de perro, que lograba utilizando el nombre de su suegro, y las nóminas y el certificado de la vida laboral de este.
La investigación continuó y fueron detenidos en total trece personas, encargadas de las distintas fases de las actividades delictivas. En los registros domiciliarios fueron localizadas algunas evidencias que demostraban la existencia de otro segundo grupo, liderado por N.S.L., y que desde ese momento centro el interés de los agentes.
Este segundo grupo aseguraba a sus víctimas que los permisos de conducir serían grabados por funcionarios de la DGT que colaboraba con ellos, en los ordenadores de la propia jefatura de tráfico. Pero además esta banda también obtenía créditos para financiar la compra de vehículos, e incluso de cachorros de perro, que lograba utilizando el nombre de su suegro, y las nóminas y el certificado de la vida laboral de este.