Detienen a empleados de Barajas en una red de drogas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Guardia Civil detuvo ayer a trece personas que formaban parte de una red para la introducción y distribución de droga en España. Entre los detenidos hay empleados del aeropuerto de Barajas. Pero eso no son los únicos cargos que se les imputan. Hay más. A esta banda también se les acusad de vender mercancía robada a camioneros. Con la venta de ésta financiaban la compra de los estupefacientes.
La investigación, según ha informado el Instituto Armado, se inició el pasado mes de septiembre. Ha sido resultado del análisis de informaciones obtenidas en operaciones anteriores, que apuntaban la existencia de una organización que introduzca cocaína en España procedente de la República Dominicana. Los investigadores comprobaron que la organización estaba liderada en España por J.M.D.A., empresario español con negocios de restauración en Madrid y varias gasolineras en Castilla y León.
Hay más. La banda delictiva también introducía droga en España con la colaboración de una empresa de mantenimiento de Barajas. La misión de estos trabajadores era la de trasladar estas sustancias hasta el exterior. Es decir, desde el mismo lugar de desembarque de los pasajeros, por zonas habilitadas tan sólo para empleados. Una vez que aterrizaba el avión, los correos escondían la droga en lugares previamente acordados, como papeleras o falsos techos, situados antes de los controles policiales.
Luego, los trabajadores mencionados la ocultaban entre sus herramientas de trabajo o pertenencias personales para sacarla del recinto aeroportuario. Para financiar todo este entramado recurrían a la receptación, ocultación y posterior distribución de mercancía robada.
Hay más. La banda delictiva también introducía droga en España con la colaboración de una empresa de mantenimiento de Barajas. La misión de estos trabajadores era la de trasladar estas sustancias hasta el exterior. Es decir, desde el mismo lugar de desembarque de los pasajeros, por zonas habilitadas tan sólo para empleados. Una vez que aterrizaba el avión, los correos escondían la droga en lugares previamente acordados, como papeleras o falsos techos, situados antes de los controles policiales.
Luego, los trabajadores mencionados la ocultaban entre sus herramientas de trabajo o pertenencias personales para sacarla del recinto aeroportuario. Para financiar todo este entramado recurrían a la receptación, ocultación y posterior distribución de mercancía robada.