Dos empresarias vascas del entorno abertzale, detenidas por financiar a ETA

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La detención de las dos empresarias, acusadas de colaboración con banda terrorista, se llevó a cabo en la madrugada de ayer en Orio y fue realizada por efectivos de la Guardia Civil bajo la dirección del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el marco del sumario que instruye el magistrado en el que investiga la red de extorsión de ETA.
De hecho, las dos hermanas, dos conocidas simpatizantes de la izquierda abertzale, fueron detenidas por pagar el denominado impuesto revolucionario, aunque lo hicieron de forma voluntaria, por lo que sería más correcto hablar de ‘contribución revolucionaria’ para financiar a la banda terrorista. De hecho, una de ellas, María Isabel Bruño Azpiroz, figuró como segunda suplente en las listas de Euskal Herritarrok a las elecciones municipales de 1999 en Orio.
Tras su arresto, y desde las dos y las cinco y media de la madrugada, agentes de la Benemérita registraron en presencia de las arrestadas dos empresas de marisco y conservas en las localidades vascas de Aguinaga y Usurbil en el marco de esta operación contra la red de extorsión etarra que sigue abierta y en la que se encuentran imputados, entre otros, el dueño del bar ‘Faisán’ de Irún, Joseba Elosúa, y el dirigente del PNV Gorka Agirre. Las dos prestarán declaración mañana ante Garzón.

Unos 6.000 euros para ‘la causa’
El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó la relación de estas detenciones con los documentos incautados en el piso de Burdeos donde fue detenido Thierry junto con otros tres dirigentes de ETA: Ainhoa Ozaeta Mendiondo, Igor Suberbiola y Jon Salaberria. Al parecer la aportación de las dos hermanas fue de unos 6.000 euros. Una contribución a la causa terrorista que ETA, en una nota manuscrita hallada en el piso de Burdeos, agradecía a las dos hermanas cuyos nombres citaba directamente.
Al ser preguntado por los resultados del análisis de toda documentación, la mayor parte de ella almacenada en soportes informáticos de diversa naturaleza, hallada en el pequeño piso de la ciudad francesa que ocupaban los terroristas, y que la policía gala estuvo registrando durante más de 16 horas, Rubalcaba afirmó: “De lo que sabemos hasta ahora lo único que se hace es confirmar lo que dijimos a raíz de esas detenciones. Le dimos una gran importancia y los datos que tenemos hasta ahora no hacen sino confirmar la importancia de esas detenciones”.

Declaración de Aldaya
El industrial vasco José María Aldaya afirmó ayer en la Audiencia Nacional que tras el secuestro que sufrió a manos de ETA se quedó “medio loco” y arrastra unas caderas “deshechas” debido a los movimientos que tenía que realizar en el minúsculo zulo en el que la banda terrorista le recluyó entre el 8 de mayo de 1995 y el 14 de abril de 1996. Los miembros de ETA Javier Arizcuren Ruiz, alias Kantauri, y Dolores López Resina, alias Lola, se negaron a participar ayer en el juicio que celebró contra ellos por participar en este hecho, que quedó visto para sentencia.
Los dos acusados se identificaron como miembros de ETA y rechazaron contestar a las preguntas del fiscal Ignacio Gordillo, que elevó a definitiva su petición de 17 años de prisión para cada uno de ellos por un delito de detención ilegal bajo rescate. Solicita además el fiscal que Kantauri y Lola sean condenados a indemnizar al industrial, junto con los ya penados por este hecho Francisco José Ramada y Sagrario Yoldi, con 350 millones de euros, 150 por la cantidad pagada en concepto de rescate y otros 200 por los daños morales que sufrió su víctima.
Al inicio de la vista, celebrada ante la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional, López Resina se dirigió al tribunal en catalán para definirse como “catalana y miembro de ETA”. Afirmó no reconocer al tribunal que la juzgaba y terminó su intervención con un : Visça Catalunya.
Kantauri, acusado de ordenar el secuestro, dijo ser también militante de ETA, calificó el acto de “teatro” y pidió a su abogada que no realizara defensa alguna durante esta vista.
El primer testigo en comparecer ante el tribunal, presidido por el magistrado Javier Gómez Bermúdez, fue el propio Aldaya. Se trata de la cuarta ocasión en la que ha tenido que relatar su calvario ante un tribunal de la Audiencia Nacional.
Señaló que fueron tres las personas que el 8 de mayo de 1995 salieron de un vehículo que circulaba delante del suyo y le secuestraron, inyectándole una droga que le durmió y trasladándole hasta un minúsculo zulo, donde despertó y permaneció encerrado casi un año.
Recordó que sólo tuvo contacto con una persona, encapuchada, que era la que le suministraba la comida, y que durante su reclusión comió bien y dejó de fumar, si bien ahora ha vuelto a hacerlo. “Me quede medio loco”, reconoció Aldaya ante el tribunal, agregando que sufre dolores en las caderas por las vueltas que daba diariamente por el zulo para evitar estar todo el día inmovilizado.
El 14 de abril de 1996, Aldaya fue liberado en un bosque y dice desconocer si alguien pagó un rescate para que este hecho se produjera. “Me he dedicado a trabajar y a olvidar”, señaló a preguntas del fiscal. El abogado de la acusación particular renunció a realizarle pregunta alguna.
Tras Aldaya comparecieron varios testigos policiales implicados en la investigación del caso y los ya condenados Ramada y Yoldi. El primero se negó a declarar y la segunda dijo sufrir una enfermedad psíquica que la impide acordarse de nada de lo sucedido.
Según las conclusiones expuestas por el fiscal Gordillo, Kantauri propuso en 1993 a Ramada que se integrara en el sector de ETA dedicado a la ejecución de secuestros y le facilitó, a través de un enlace, el dinero necesario para adquirir una nave industrial en el barrio de Venta de Irún (Guipúzcoa) en el que fue confinado el empresario.

Pastrana ve “clara y directa” la relación con las FARC

Los datos que contenían los ordenadores de ‘Raúl Reyes’, incautados por el Ejército colombiano tras la operación en la que murió el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el pasado 1 de marzo, prueban “por primera vez en la historia” una relación “clara y directa” entre este grupo terrorista y ETA. Así lo aseguróayer el ex presidente de Colombia Andrés Pastrana, que según estos datos era uno de los objetivos de las FARC en España, y que también señaló que es “muy preocupante” que ETA haya estado en Colombia en 2003 durante el Gobierno de Alvaro Uribe. El pasado lunes el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que no hay “un solo papel de las Fuerzas de Seguridad” en el que se constate esa relación.