El abogado del asesino dice que no fue premeditado

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
El abogado defensor de José Diego Yllanes ha afirmado que la muerte de Nagore Laffage es un homicidio en el que no hubo alevosía. Según ha manifestado, “no fue una muerte premeditada”, y ha defendido que los hechos ocurrieron en un “lapso de tiempo muy corto”.
La defensa de Yllanes, que pide para el procesado una pena de siete años de prisión por un delito de homicidio, ha centrado la séptima y última jornada de la vista oral del juicio por la muerte de Nagore Laffage el 7 de julio de 2008. El juez entregará el miércoles a las a las 17 horas a los miembros de jurado el objeto del veredicto y a partir de esa hora quedarán incomunicados hasta que adopten una decisión.
En su exposición, el letrado ha señalado que en sus años de experiencia laboral “nunca había presenciado un juicio de tamaña presión mediática”, y ha pedido a los miembros del jurado que se “olviden” de todo lo que hayan podido oir y ver fuera de la sala de vistas. Según ha dicho, la muerte de la joven irunesa es un “homicidio” y ha señalado que hasta la acusación particular da la opción de que alternativamente pudiera tratarse de un homicidio. “Tenemos dudas muy serias y fundadas de que hubiera alevosía”, ha dicho.
Ruiz de Erenchun ha asegurado que el encuentro de José Diego Yllanes con Nagore Laffage fue “absolutamente casual” y que el procesado “no tenía ni la más mínima intención de ligar esa noche, ni buscaba un encuentro violento con una chica”. Ha afirmado que todo ocurrió en poco tiempo y ha apuntado que las cámaras de vídeo reflejaban una hora antes de lo que en realidad era porque, según ha dicho, no contemplan el cambio de hora de invierno y verano.
Por tanto, el defensor ha asegurado que no hay constancia de la hora a la que subieron al piso y que podrían haberlo hecho en torno a las 9.30 horas. “Parece más lógico que no fueran directos, por muy liberales que fueran, me cuesta entender que tras decir una palabra al oído se fueran a acostar”, ha expuesto, y ha barajado la hipótesis de que pudieran dar un paseo por el parque de Yamaguchi o entraran a algún bar o cafetería.
A su juicio, en el piso pudieron estar 20 ó 30 minutos. Esa hipótesis la avala el hecho de que no hay ninguna prueba de que la víctima estuviera inconsciente, “luego ¿qué estuvieron haciendo dos horas?”. “No me atrevo a situar la hora pero el momento del piso fue mucho más breve de lo que se nos quiere hacer ver”, ha insistido.