El CGPJ estudia un posible expediente a Garzón

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) estudiará el escrito en el que dos abogados solicitan la apertura de un expediente disciplinario y la suspensión del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tras salir a la luz una documentación que evidenciaría, indiciariamente, que el magistrado contactó con el Banco Santander para la financiación de los cursos que dirigió en la Universidad de Nueva York, entre marzo de 2005 y junio de 2006 y que, a su regreso a España, archivó una denuncia contra esta entidad.
Los dos letrados le acusan de una falta muy grave de inobservancia al poder de abstención. La Comisión permanente del CGPJ acordó este martes emitir el escrito de los letrados a su órgano disciplinario que, a su vez, lo remitió al Servicio de Inspección, que dispone de un mes de plazo para proponer el archivo de este asunto, la apertura de diligencias informativas (investigación) o bien solicitar directamente la incoación de un expediente disciplinario contra el magistrado, según fuentes del órgano de gobierno de los jueces. Los dos abogados, José Luis Mazón y Antonio Panea, ejercer la acusación en una querella presentada contra el magistrado por estos hechos ante el Tribunal Supremo.
Los letrados basan su petición ante el CGPJ en la documentación remitida el pasado lunes al alto tribunal por parte del Banco Santander relativa a los contactos entre Garzón, el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, y otros altos directivos de la entidad para la obtención de fondos que precisaba para organizar los cursos en el Centro Rey Juan Carlos I la Universidad de Nueva York, que los denunciantes fijan en 302.000 euros.
Según explicó esta parte a Europa Press, Garzón habría incurrido en una falta muy grave prevista en el artículo 417,8 de la Ley Orgánica del Poder Judicial por inobservancia del deber de abstención ya que, a su vuelta a España tras el permiso de estudios en Estados Unidos, archivó una querella contra directivos del Santander por la presunta apropiación de 750.000 millones de pesetas derivados de créditos recuperados de Banesto a través de la sociedad SCI Gestión.
Dicha inobservancia podría haberse cometido tanto por “amistad manifiesta” con el sujeto contra el que se dirigía la querella, Emilio Botín, como por interés directo en el pleito.