El doctor Montes lanza un manifiesto por la muerte digna
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El doctor Luis Montes, ex jefe del Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), lanzó ayer en Santander un manifiesto con el que se inicia una campaña para promover la despenalización en el Código Penal del suicidio asistido y la eutanasia.
El denominado Manifiesto Santander ha surgido del seminario Muerte digna, asistencia ante la muerte, dirigido por el doctor Montes y patrocinado por el Ayuntamiento de Leganés y el Servicio Cántabro de Salud (SCS), entre otros, dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
En el manifiesto, que se enviará a los medios de comunicación, escritores y artistas para promover un debate social, se señala que todo ciudadano tiene derecho al alivio de sufrimiento al final de su vida y a elegir entre las opciones disponibles.
En declaraciones a los periodistas, Montes explicó que el Manifiesto Santander defiende el derecho a una muerte digna y que es responsabilidad de los políticos conocer cómo mueren los ciudadanos, garantizar el libre ejercicio de estos derechos y promover un debate sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido.
El manifiesto, compuesto por nueve puntos, considera que ha llegado el momento de debatir sobre estos asuntos, y entiende absolutamente necesario que se desmitifique la muerte, por lo que pide que se cree una Comisión en el Congreso de los Diputados que definitivamente estudie estos temas.
Se aboga por el derecho a la autodeterminación, libertad y dignidad del ser humano, que le permite disponer de su vida y, por tanto, afrontar la muerte a la luz de su decisión personal, por lo que ve recomendable que se registre esa expresión en un documento de instrucciones previas o testimonio vital con el que se evitarían conflictos que no contribuyen a mantener una calidad de vida y de muerte.
La declaración matiza que el suicidio asistido y la eutanasia van más allá de los cuidados paliativos, que, aun cuando estuvieran bien implantados en la sanidad pública estatal, no resuelven todos los problemas relacionados con el dolor y el sufrimiento.
Por tanto, considera que la Constitución y la legislación, además de seguir garantizando el derecho a la vida, también deberían garantizar el derecho a una muerte digna. De esta forma, se tacha de insuficiente para garantizar este derecho el artículo 143.4 del Código Penal.
En el manifiesto, que se enviará a los medios de comunicación, escritores y artistas para promover un debate social, se señala que todo ciudadano tiene derecho al alivio de sufrimiento al final de su vida y a elegir entre las opciones disponibles.
En declaraciones a los periodistas, Montes explicó que el Manifiesto Santander defiende el derecho a una muerte digna y que es responsabilidad de los políticos conocer cómo mueren los ciudadanos, garantizar el libre ejercicio de estos derechos y promover un debate sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido.
El manifiesto, compuesto por nueve puntos, considera que ha llegado el momento de debatir sobre estos asuntos, y entiende absolutamente necesario que se desmitifique la muerte, por lo que pide que se cree una Comisión en el Congreso de los Diputados que definitivamente estudie estos temas.
Se aboga por el derecho a la autodeterminación, libertad y dignidad del ser humano, que le permite disponer de su vida y, por tanto, afrontar la muerte a la luz de su decisión personal, por lo que ve recomendable que se registre esa expresión en un documento de instrucciones previas o testimonio vital con el que se evitarían conflictos que no contribuyen a mantener una calidad de vida y de muerte.
La declaración matiza que el suicidio asistido y la eutanasia van más allá de los cuidados paliativos, que, aun cuando estuvieran bien implantados en la sanidad pública estatal, no resuelven todos los problemas relacionados con el dolor y el sufrimiento.
Por tanto, considera que la Constitución y la legislación, además de seguir garantizando el derecho a la vida, también deberían garantizar el derecho a una muerte digna. De esta forma, se tacha de insuficiente para garantizar este derecho el artículo 143.4 del Código Penal.