El Estado cobrará 544 euros del patrimonio de Batasuna
01/10/2010 - 09:45
544,82 euros. Ese será todo el dinero que el Tesoro Público obtendrá de la liquidación del patrimonio de Batasuna, Herri Batasuna (HB) y Euskal Herritarok (EH), las formaciones ilegalizadas por el Tribunal Supremo en marzo de 2003 por ser brazos políticos de la banda terrorista ETA y a las que se bloquearon en su momento poco más de dos millones de euros.
La sala espacial del artículo 61 del alto tribunal, tras cinco años de estudio de los bienes de los partidos abertzales, ha acordado que las cajas vascas que les prestaron dinero tienen preferencia a la hora del cobro del dinero embargado en la cuentas de las tres formaciones, cuyos responsables vaciaron en la práctica antes de las intervenciones judiciales del magistrado Baltasar Garzón y del propio Tribunal Supremo.
Esos 544,82 euros, el único dinero que el Estado podrá destinar a los fines sociales y a la ayuda de las víctimas del terrorismo tal y como prevé la Ley de Partidos Políticos, provienen de los activos que había en las cuentas de Euskal Herritarrok, la marca electoral con la que la izquierda abertzale concurrió a las elecciones autonómicas de 1998. A la vista de los informes remitidos por los auditores, éste era el único partido proscrito que no tenía deudas (pasivos) pendientes de pagar.
El mayor patrimonio inmovilizado tras las ilegalizaciones de 2003 pertenecía a la histórica Herri Batasuna. Los cabecillas del partido no pudieron retirar de sus cuentas casi dos millones de euros (1.946.625 euros) que el Ministerio del Interior le concedió como subvención por su participación en diversos procesos electorales.
Derecho preferente
Sin embargo, el Supremo considera que la gran mayoría de ese dinero debe ir a parar a la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián (la Kutxa), porque HB suscribió dos préstamos con esta entidad por valor de 8,2 millones de euros, cuya garantía fueron precisamente las subvenciones públicas que obtuviera por su participación en las elecciones, particularmente en las de 1989.
La sala del 61 resuelve, en contra del criterio de la Fiscalía, que este tipo de créditos hacen que el acreedor tenga derecho preferente sobre cualquier otra parte, incluido el Estado, por lo que adjudica a la Kutxa 1.881.571 euros de los que quedaban en las arcas de HB.
Esos 544,82 euros, el único dinero que el Estado podrá destinar a los fines sociales y a la ayuda de las víctimas del terrorismo tal y como prevé la Ley de Partidos Políticos, provienen de los activos que había en las cuentas de Euskal Herritarrok, la marca electoral con la que la izquierda abertzale concurrió a las elecciones autonómicas de 1998. A la vista de los informes remitidos por los auditores, éste era el único partido proscrito que no tenía deudas (pasivos) pendientes de pagar.
El mayor patrimonio inmovilizado tras las ilegalizaciones de 2003 pertenecía a la histórica Herri Batasuna. Los cabecillas del partido no pudieron retirar de sus cuentas casi dos millones de euros (1.946.625 euros) que el Ministerio del Interior le concedió como subvención por su participación en diversos procesos electorales.
Derecho preferente
Sin embargo, el Supremo considera que la gran mayoría de ese dinero debe ir a parar a la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián (la Kutxa), porque HB suscribió dos préstamos con esta entidad por valor de 8,2 millones de euros, cuya garantía fueron precisamente las subvenciones públicas que obtuviera por su participación en las elecciones, particularmente en las de 1989.
La sala del 61 resuelve, en contra del criterio de la Fiscalía, que este tipo de créditos hacen que el acreedor tenga derecho preferente sobre cualquier otra parte, incluido el Estado, por lo que adjudica a la Kutxa 1.881.571 euros de los que quedaban en las arcas de HB.