El fin de ETA es una ilusión que no podemos poner encima de la mesa
01/10/2010 - 09:45
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró hoy que la detención del jefe del aparato militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina Txeroki, va a tener repercusiones en la banda terrorista y habrá una ETA de antes de Txeroki y una ETA de después de Txeroki. Sin embargo, el titular de Interior dejó muy claro que el fin de la banda terrorista es una ilusión que en este momento no podemos poner encima de la mesa.
Además, Rubalcaba consideró que hay que decirle a los vascos que se pueden defender la independencia del País Vasco sin matar pues ETA tiene pánico a un tercer espacio que defienda la independencia en el marco de la legalidad. Durante una entrevista en la Cadena SER se refirió al hecho de que Txeroki fuera descubierto por utilizar un vehículo robado con unas placas falsas que no podían existir. Esto es otro síntoma de cómo están. Txeroki era un obsesivo de la seguridad, que se sabía guardar, y, de repente, comete un error de libro, destacó Rubalcaba, que añadió que cuando sienten la presión es más fácil errar y tienen razón en sentir la presión, estamos encima y la van a sentir mucho más.
Sin embargo, y aunque reconoció que es innegable que habrá un antes y un después de Txeroki porque era el número uno de ETA y una leyenda dentro de la banda, el ministro mostró cautela. Hablar del fin de la banda, aunque estamos más cerca que hace 15 días es una ilusión que en este momento no podemos poner encima de la mesa, reconoció Rubalcaba, que añadió que las Fuerzas de Seguridad deberán estar ahora en máxima alerta porque lo que ETA va a tratar de decir estos días es no estoy tan débil. Desgraciadamente uno acaba una operación y al día siguiente por la mañana tiene que empezar no sólo declarando una alerta, sino la operación de nuevo, dijo el ministro, refiriéndose a que las Fuerzas de Seguridad están ya persiguiendo a quien toma el relevo. En cualquier caso, Rubalcaba subrayó que en ETA hay una sensación de deterioro imparable y que sus dirigentes intentarán reducir esa sensación entre sus militantes y sembrar, sobre todo entre los presos, la idea de que todo esto lo hacen para que un día se puedan sentar (a negociar) con mejores ventajas.
Sin embargo, y aunque reconoció que es innegable que habrá un antes y un después de Txeroki porque era el número uno de ETA y una leyenda dentro de la banda, el ministro mostró cautela. Hablar del fin de la banda, aunque estamos más cerca que hace 15 días es una ilusión que en este momento no podemos poner encima de la mesa, reconoció Rubalcaba, que añadió que las Fuerzas de Seguridad deberán estar ahora en máxima alerta porque lo que ETA va a tratar de decir estos días es no estoy tan débil. Desgraciadamente uno acaba una operación y al día siguiente por la mañana tiene que empezar no sólo declarando una alerta, sino la operación de nuevo, dijo el ministro, refiriéndose a que las Fuerzas de Seguridad están ya persiguiendo a quien toma el relevo. En cualquier caso, Rubalcaba subrayó que en ETA hay una sensación de deterioro imparable y que sus dirigentes intentarán reducir esa sensación entre sus militantes y sembrar, sobre todo entre los presos, la idea de que todo esto lo hacen para que un día se puedan sentar (a negociar) con mejores ventajas.