El fiscal mantiene su petición de 43 años de cárcel para Txapote
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La fiscal de la Audiencia Nacional, Blanca Rodríguez, elevó este jueves a definitiva su petición de 43 años de cárcel para el ex dirigente etarra Javier García Gaztelu, alias Txapote, por planear y proporcionar el material para un atentado frustrado llevado a cabo en el año 2000 por miembros del comando Vizcaya contra dos guardias civiles en Bilbao.
A juicio de la representante del Ministerio Público, aunque el siniestro resultó fallido, éste no se hubiese podido realizar sin las directrices del etarra. En concreto, solicita para Txapote diez años de prisión por el delito de depósito de armas o municiones, tres años por falsedad documental y otros quince años por dos delitos de asesinato en grado de tentativa.
El ex responsable militar de los comandos de ETA entre 1999 y 2001 ya cumplió en Francia por asociación de malhechores, el equivalente al delito de integración en organización terrorista en España.
Al inicio de la vista oral, Txapote aseguró que tuvo intención de decir nada ni responder nada. No voy a participar en este teatro, dijo, en euskera. Su abogado no le formuló ninguna pregunta ni realizó el informe final de conclusiones, a petición de su cliente, aunque solicitó su absolución.
Los hechos juzgados este jueves se remontan a enero de 2000, cuando miembros del comando Vizcaya --que dirigió Txapote--, Javier Salvarrey, Patxi Rementería, Guillermo Merino y Jon Urretavizcaya robaron dos vehículos y en uno de ellos colocaron una olla con 24 kilos de explosivos, con la intención de activarlo al paso del todoterreno en el que hirieron a dos agentes de la Guardia Civil.
Sin embargo, Rementería Y Merino, que fueron los encargados de custodiar el coche y permanecieron con el mando a distancia preparado la llegada del vehículo del Instito armado, al ver que no pasó retiraron el coche con los explosivos, que desactivaron y trasladaron al otro vehículo sustraído. Agentes de la Policía Nacional detectaron estos movimientos y dirigieron a identificar a los ocupantes de uno de los vehículos, Merino y Salvarrey, quienes al percatarse de su llegada arrancaron rápidamente y acabaron colisionando con el vehículo policial.
En los registros practicados tras las detenciones, las fuerzas de seguridad se incautaron de varias armas de fuego, granadas, abundante munición, material explosivo, material electrónico para la confección de artefactos y diversas placas de matrículas falsificadas. Merino, que fue ya condenado por estos hechos, declaró este jueves en la vista oral como testigo.
En este sentido, recordó que a finales de 1999, cuando ETA pensó ya romper la tregua que tuvo entonces con el gobierno, procedió a la formación del comando Vizcaya y ordenó a Merino y Rementería el paso desde Francia a España para captar nuevos colaboradores y llevar a cabo atentados, para lo que les entregó material y organizó la infraestructura necesaria.
El ex responsable militar de los comandos de ETA entre 1999 y 2001 ya cumplió en Francia por asociación de malhechores, el equivalente al delito de integración en organización terrorista en España.
Al inicio de la vista oral, Txapote aseguró que tuvo intención de decir nada ni responder nada. No voy a participar en este teatro, dijo, en euskera. Su abogado no le formuló ninguna pregunta ni realizó el informe final de conclusiones, a petición de su cliente, aunque solicitó su absolución.
Los hechos juzgados este jueves se remontan a enero de 2000, cuando miembros del comando Vizcaya --que dirigió Txapote--, Javier Salvarrey, Patxi Rementería, Guillermo Merino y Jon Urretavizcaya robaron dos vehículos y en uno de ellos colocaron una olla con 24 kilos de explosivos, con la intención de activarlo al paso del todoterreno en el que hirieron a dos agentes de la Guardia Civil.
Sin embargo, Rementería Y Merino, que fueron los encargados de custodiar el coche y permanecieron con el mando a distancia preparado la llegada del vehículo del Instito armado, al ver que no pasó retiraron el coche con los explosivos, que desactivaron y trasladaron al otro vehículo sustraído. Agentes de la Policía Nacional detectaron estos movimientos y dirigieron a identificar a los ocupantes de uno de los vehículos, Merino y Salvarrey, quienes al percatarse de su llegada arrancaron rápidamente y acabaron colisionando con el vehículo policial.
En los registros practicados tras las detenciones, las fuerzas de seguridad se incautaron de varias armas de fuego, granadas, abundante munición, material explosivo, material electrónico para la confección de artefactos y diversas placas de matrículas falsificadas. Merino, que fue ya condenado por estos hechos, declaró este jueves en la vista oral como testigo.
En este sentido, recordó que a finales de 1999, cuando ETA pensó ya romper la tregua que tuvo entonces con el gobierno, procedió a la formación del comando Vizcaya y ordenó a Merino y Rementería el paso desde Francia a España para captar nuevos colaboradores y llevar a cabo atentados, para lo que les entregó material y organizó la infraestructura necesaria.