El secretario general de Turismo y Comercio, Joan Mesquida, acompañado por miembros de la Corporación Municipal de Molina de Aragón, con su alcalde a la cabeza, David Pascual, la subdelegada del Gobierno, Araceli Muñoz, así como numerosos diputados nacionales, regionales y alcaldes de la zona, puso ayer la primera piedra de una instalación que es considerada en la zona como motor de desarrollo turístico, cultural y económico que será fruto de una inversión cercana a los 30 millones de euros y que, según Mesquida, generará unos 2,5 millones de euros anuales y 65 empleos directos. Se trata de un punto de no retorno, remarcó Mesquida, quién destacó su satisfacción por el hecho de que los trabajos que han desarrollado durante cuatro años las administraciones implicadas haya dado sus frutos. Hasta tal punto que quiso dejar claro que su departamento ha buscado una fórmula para financiarlo desde el año 2012 hasta el 2015, que garantiza perfectamente la construcción a través de una empresa pública, Tragsa, muy importante y con amplia experiencia en materia constructiva. En esta línea quiso dejar claro que uno puede empezar una obra y no verla finalizada, como yo he inaugurado paradores que decidió el anterior gobierno, y no se puso ningún palo en la rueda.