El Gobierno vasco dice que reunirse con Batasuna fue “un acierto”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Aunque vayan a convertirle en el primer lehendakari de la historia que se sienta en el banquillo de los acusados, las reuniones entre Juan José Ibarretxe y Batasuna fueron “un acierto”. Así lo aseguró hoy la vicehendakari, Idoia Zenarrutzabeitia, que además no dudó en afirmar que el Ejecutivo de Ibarretxe no solo no se arrepiente, sino que “actuará de la misma manera siempre y cuando existan oportunidades para la paz en el futuro”.
Al juicio en el que, además de Ibarretxe, también se sentarán en el banquillo los dirigentes del PSE, Patxi López y Rodolfo Ares, y cinco integrantes de Batasuna se refirió el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, que señaló que la acusación particular en la que se sustenta el proceso es cuanto menos “dudosa”. Después de que ayer se conociera la fecha en la que dará comienzo el juicio ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), el próximo 8 de enero, el Gobierno vasco emitió un comunicado que leyó la número dos del tripartito. Una declaración en la que Zenarrutzabeitia destacó “la oportunidad y acierto” de los contactos mantenidos por Ibarretxe con Otegi y otros dirigentes de la ilegalizada Batasuna a los que denominó como “representantes de la llamada izquierda abertzale”. Tras proclamar que Ibarretxe “ni se arrepiente ni se esconde” por cumplir con lo que era y sigue siendo su “compromiso a favor de la paz y la normalización política”, insistió en que la apertura del juicio “no va a desviarnos de nuestras convicciones políticas”. Además, la vicehendakari denunció “la discriminación y distinta vara de medir” de la Justicia ante hechos similares. En este sentido, recordó que el Supremo ya señaló que Zapatero no cometió ningún delito por reunirse con ETA y señaló que lo contrario sería “una invasión intolerable de la justicia en el terreno de la política, llevando a hablar de fraude constitucional”. Por contra, “cuando es el lehendakari el que dialoga, no con representantes de ETA, sino de la izquierda abertzale”, esta actuación es vista como un “delito perseguible penalmente”. “No se entiende una democracia en la que el dialogo político es delito”, concluyó.En esta misma línea se expresó la portavoz del Gobierno de Ibarretxe, Miren Azkarate, que en declaraciones a RNE, denunció el “impulso político” que está detrás de este proceso y expresó su esperanza de que pronto acabe “esta sinrazón”.