El hermano de Couso dice que aportaran testigos "importantes que van a dar la vuelta al caso"

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El hermano del cámara José Couso, Javier Couso, opinó hoy que la decisión de la Audiencia Nacional de revocar el procesamiento de tres militares estadounidenses se debe a "relaciones espurias y políticas para agradar a Estados Unidos", pero anunció que aportarán testigos "importantes que van a dar la vuelta al caso" y que demostrarán que el ejército estadounidense conocía la ubicación de los periodistas, lo que permitirá al "juez Santiago Pedraz instruir de nuevo un auto de procesamiento".
En declaraciones a Europa Press TV, adelantó que dichos testigos aportarán un punto de vista por el que los militares no podrán aducir que el hotel donde se encontraban los periodistas "era un enemigo erróneamente identificado". "Estamos cerrando ya testigos importantes que van a dar la vuelta al caso", sentenció.

Así, insistió en que "se puede tapar mucho tiempo la verdad, pero al final acaba saliendo", por lo que se mostró convencido de que van "a proponer pruebas importantes" que impedirán que el caso se cierre, a pesar de que "hay una parte de la sala de lo Penal que ha hecho lo inconcebible que es dar pábulo a todas las informaciones que favorecen a los militares estadounidenses".

Asimismo, Couso lamentó que la Justicia española no esté actuando de juicio, a pesar de haberse "comprometido a observar las convenciones de Ginebra". "Vamos a aportar pruebas ya que los poderes del Estado no nos están amparando, lo vamos a hacer nosotros", destacó.

"Nosotros estamos trabajando contra la impunidad, lo que es muy difícil sobre todo con un Gobierno que no respeta la legalidad internacional y el caso Guantánamo o los secuestros de ciudadanos europeos es evidente", ejemplificó.

Por último, Couso afirmó que, aunque "hay una parte de la Justicia que está apuntalando la impunidad de presuntos criminales de guerra", los militares encausados, el sargento Thomas Gibson, y sus superiores, el teniente coronel Philip de Camp y el capitán Philip Wolford, "ya no se van de rositas porque su nombre es conocido en todo el mundo y siempre llevarán ese estigma".