El jurado popular declara culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento al acusado del crimen de Horna
28/10/2011 - 21:35
El jurado popular ha declarado por unanimidad a Diego Z.L., acusado de matar a su expareja en Horna (Guadalajara) el 9 de diciembre de 2008, culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento y ha establecido además un agravante denominado aprovechamiento de las circunstancias del lugar, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha Una vez que el jurado ha dado lectura al veredicto cada una de las partes ha hecho referencia a la petición de pena que solicita. Así la acusación particular y la Junta de Comunidades personada también en la causa, han ratificado su petición de 25 años de prisión, como solicitaban inicialmente mientras la Fiscalía provincial de Guadalajara ha solicitado 23 años de cárcel, uno más de los solicitados inicialmente teniendo en cuenta el agravante de aprovechamiento de las circunstancias del lugar. Tras el veredicto del jurado popular, en los próximos días se hará pública la sentencia dictada por el juez. Durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial de Guadalajara el lunes de esta semana, el procesado ha asegurado que el día de los hechos acudió a recoger a la joven M.M.M.A. para hablar con ella, y ha asegurado que fue ella quien le propuso ir al paraje donde fue hallada muerta. Una vez allí, y tras ver unas fotos, el acusado dice no tener ningún recuerdo. "No recuerdo nada de lo que pasó. Vengo aquí para que me juzguen". Según ha dicho, sólo recuerda despertar en el lugar de los hechos y regresar a su casa para coger la escopeta de su padre para volver al paraje donde yacía M.M.M.A. y suicidarse, algo que finalmente no fue capaz de llevar a cabo, por lo que huyó sin rumbo tan sólo con el dinero que le había dado su "hermano por haber trabajado en el bar".Según dijo, sólo recuerda despertar en el lugar de los hechos y regresar a su casa para coger la escopeta de su padre para volver al paraje donde yacía M.M.M.A. y suicidarse, algo que finalmente no fue capaz de llevar a cabo, por lo que huyó sin rumbo tan sólo con el dinero que le había dado su "hermano por haber trabajado en el bar". Por otra parte, varios peritos, que declararon en la tercera sesión del juicio, ratificaron que el ADN encontrado en el lugar de los hechos pertenece al procesado. Durante su declaración, dos peritos del Departamento de Biología de la Guardia Civil aseguraron que muchas de las pruebas analizadas que se encontraron en el lugar de los hechos, entre ellas las manchas de sangre, contienen el ADN de Diego y Mercedes.