El ‘lehendakari’ anuncia que habrá “iniciativas legales y sociales”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Juan José Ibarretxe avisó ayer de que empleará todas las iniciativas “legales, sociales y políticas” para defender el derecho de la sociedad vasca a “decidir” su futuro.
El ‘lehendakari’ admitió que la actuación del Gobierno puede hacer imposible la celebración del referéndum que pretendía celebrar el próximo 25 octubre, pero aseguró que no se quedará de brazos cruzados frente a lo que calificó, sin paliativos, de suspensión del autogobierno político del País Vasco. Su intención es seguir adelante con los preparativos de la consulta “con toda normalidad” para dar cauce, alegó, a la voluntad de “la mayoría de esta sociedad”.
Ibarretxe apenas esperó unas horas para lanzar su nuevo y ambiguo órdago al Ejecutivo. Poco después de conocer el contenido del recurso planteado por José Luis Rodríguez Zapatero compareció en la sede de la presidencia vasca en Vitoria, acompañado por todos sus consejeros, para denunciar la decisión “prepotente y arbitraria” del Gobierno y anunciar una respuesta “firme y serena” que, sin embargo, no concretó. El presidente autonómico se limitó a tachar la anulación de su ley de “despropósito democrático” y a reprochar que se haya dejado a las instituciones vascas “indefensas” ante unas actuaciones adoptadas “unilateralmente” por el gabinete Zapatero.
A lo largo de una intervención que se prolongó por espacio de media hora, defendió que es legal y democrático querer conocer la opinión de la sociedad vasca sobre el final dialogado de la violencia y la “solución política del conflicto vasco”. Pero sobre todo aprovechó para presentar al presidente del Gobierno como cercenador de los derechos del pueblo vasco y para poner sobre la mesa toda una retahíla de agravios. “No es la primera vez que actúa despectivamente contra Euskadi”, subrayó.

Sin competencias
Con tono muy duro, el presidente del Gobierno vasco subrayó que el recurso presentado por Rodríguez Zapatero “constituye un ataque directo a nuestra autonomía y supone de hecho la suspensión de nuestro autogobierno político y deja a las instituciones vascas indefensas ante las decisiones caprichosas adoptadas por el Gobierno español”.