El obispo de Tenerife llama a los feligreses a la solidaridad y la caridad en la celebración del Corpus

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, con motivo de la próxima celebración del Corpus Christi, que tendrá lugar este domingo, ha invitado en su Carta Pastoral a los feligreses a seguir el camino de la solidaridad y la caridad, los "verdaderos motivos que en esa jornada se celebran", según informó hoy el Obispado Nivariense en una nota.
La Eucaristía es el sacramento de la caridad --recordó Álvarez-- puesto que "la Santísima Eucaristía es el don que Jesucristo hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito de Dios por cada hombre. En este admirable Sacramento se manifiesta el amor más grande, aquel que impulsa a dar la vida por los propios amigos".

Tomando las palabras del Papa Benedicto XVI, "la Eucaristía impulsa a todo el que cree en Cristo a hacerse pan partido para los demás y, por tanto, a trabajar por un mundo más justo y fraterno", el obispo consideró que la vocación de cada uno de los cristianos consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo, y no puede olvidar que se tiene que partir para todos, ensanchando el círculo del amor y la solidaridad.

"Por lo tanto, está claro que en el cristianismo amar a Dios y al prójimo van de la mano, y la fiesta del Cuerpo Eucarístico de Cristo reclama la fiesta de los pobres, que son el cuerpo sufriente de Cristo. Cristo es uno solo, el que está presente en la Eucaristía es el mismo que está presente en los pobres", señaló el prelado.

En la Carta continúa reafirmando que la Iglesia siempre ha honrado el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía y en los pobres. Hace referencia, además, a que desde el comienzo mismo de la Iglesia siempre se ha practicado la "comunicación cristiana de bienes" en la misma celebración de la Misa, poniendo así de manifiesto que el compartir los bienes se inspira en la Eucaristía que es el Sacramento de Caridad.

Una de las formas que tiene la Iglesia para llevar a cabo esta atención es mediante Cáritas, que es el organismo ordinario de las Diócesis para la atención de los más necesitados.

CÁRITAS DIOCESANA

El papel que juega esta institución en el periodo de crisis actual es determinante. Ha aumentado considerablemente el número de personas y familias que viven bajo el umbral de la pobreza, y por este motivo Cáritas de ha visto desbordada, y la atención a todas las personas se ha hecho casi imposible, ya que no cuenta con los recursos necesarios para dar cobertura a todas las necesidades. Ante esta situación "los cristianos no podemos permanecer indiferentes, sino que siguiendo el mandato del Señor e imitando su ejemplo, debemos poner en práctica el mandamiento del amor fraterno y crecer en generosidad, sabiendo que, como dice el Señor, hay más alegría en dar que en recibir", recalcó el obispo.

Según el prelado, "para resolver la situación actual de crisis, la solución no es la limosna puntual, sino que hay que ir más allá, a la raíz de los problemas donde todos, voluntaria o involuntariamente, estamos implicados, ya que los análisis que se hacen de la realidad, ponen de manifiesto que la crisis actual tiene su origen en la falta de valores tan fundamentales como el respeto a la dignidad de la persona humana, la justicia, la honradez, la equidad y la igualdad". "Todo esto nos lleva a vivir en una sociedad donde "el objetivo no es producir los bienes necesarios para todos, sino el enriquecimiento a toda costa, incluso a costa de la miseria y la misma vida de otras personas", añadió.

"Es necesario que todos cambiemos nuestra actitud, que nos renovemos moralmente para recuperar los valores fundamentales. Tenemos que vivir una vida más sobria y austera, prescindir de muchos lujos para que otras personas puedan vivir dignamente y sin miseria. Tenemos que abandonar nuestro egoísmo narcisista y preocuparnos por servir a quienes lo necesitan. Debemos colaborar con nuestro trabajo y nuestras aportaciones con aquellas iniciativas, que como Cáritas trabajan para ayudar a los más pobres", sugirió el prelado.

Por último, el prelado nivariense consideró que no es posible celebrar el Corpus Christi "con profundidad y verdadero sentido si nos olvidamos de nuestros hermanos más pobres. El Día del Corpus y Día de la Caridad van juntos, porque el amor de Cristo se hace Caridad efectiva y afectiva, en aquellos que con fe y amor comen su cuerpo y le adoran en el Santísimo Sacramento".

La Carta se cierra con la invitación a que colaboremos con Cáritas y seamos solidarios y austeros. "Y comiendo su Cuerpo Eucarístico, nos empapemos de su amor generoso para que, con Él y en Él, avancemos cada día con más empeño por los caminos del amor y la solidaridad con nuestros hermanos más pobres", concluyó el obispo.