El PNV cierra filas en torno a Ibarretxe y confirma su candidatura a la reelección

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Juan José Ibarretxe será por cuarta vez el candidato del PNV a la Presidencia del Gobierno vasco. El anuncio lo realizó el presidente de la formación nacionalista, Iñigo Urkullu, al concluir su intervención en el Alderdi Eguna (día del partido) ante 100.000 simpatizantes que celebraron la noticia con una cerrada ovación en Foronda, en las afueras de Vitoria. De esta forma, el PNV quiso acallar las posibles divisiones internas originadas por la fallida consulta del lehendakari y enfilar con una imagen de unidad los comicios autonómicos.
Juan José Ibarretxe será por cuarta vez el candidato del PNV a la Presidencia del Gobierno vasco. El anuncio lo realizó el presidente de la formación nacionalista, Iñigo Urkullu, al concluir su intervención en el Alderdi Eguna (día del partido) ante 100.000 simpatizantes que celebraron la noticia con una cerrada ovación en Foronda, en las afueras de Vitoria. De esta forma, el PNV quiso acallar las posibles divisiones internas originadas por la fallida consulta del lehendakari y enfilar con una imagen de unidad unos comicios, los autonómicos previstos para marzo, que se le presentan difíciles.
La candidatura de Ibarretxe era una incógnita entre comillas, ya que el ‘lehendakari’ dejó entrever en el pleno de política general del pasado viernes en el Parlamento vasco, con el que arrancó el último curso político de esta legislatura, que su aspiración era continuar con la defensa de su proyecto soberanista desde Ajuria Enea. Urkullu confirmó que el partido apoya esa aspiración y manifestó que el Euskadi Buru Batzar (ejecutiva del partido) propondrá a Ibarretxe como candidato para que sea ratificado por las organizaciones locales del PNV.

Urkullu justificó la elección porque Ibarretxe representa “el compromiso de futuro, desarrollo, bienestar y autogobierno, el compromiso del PNV con este pueblo, alguien que sepa atajar una crisis económica y que sea capaz de aglutinar una mayoría de vascos detrás de nuestro proyecto”. El lehendakari, que intervino en primer lugar, no hizo referencias directas a su candidatura, si bien comenzó su discurso de un modo revelador: “¿cómo me veis? Estoy lleno de energía, estoy ilusionado”.
La consulta vetada por el Tribunal Constitucional fue la protagonista además del Alderdi Eguna, cuyo lema de este año fue “Baietz!” (¡Que sí!). Como ya hiciera Eusko Alkartasuna en la celebración de su día del partido el pasado domingo, el PNV instaló una carpa para que todo aquel que lo deseara firmase el manifiesto de respaldo al plebiscito. El texto pide la adhesión a cuantas iniciativas impúlsen los partidos del tripartito vasco y Aralar para defender el derecho a decidir en Europa. Urkullu rubricó el documento antes de subir a la tribuna de oradores, como ya hicieran el lehendakari y todos sus consejeros el pasado miércoles.
Además de la confirmación de Ibarretxe como candidato, el presidente del partido dio a conocer que el próximo 25 de octubre, día en el que se iba a celebrar la frustrada consulta, el PNV intentará unir Gernika, capital emocional de Euskadi, y Vitoria, capital política, distantes 86 kilómetros, con una cadena humana. Un gesto para recordar que si el referendo no se celebra es por la negativa del Constitucional pese al respaldo mayoritario del Parlamento vasco.

No es de fiar
En sus discursos, Ibarretxe y Urkullu no hablaron en ningún momento de demandar a España ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por violación de derechos fundamentales al impedir la consulta, como han hecho en las últimas semanas, pero lanzaron varias advertencias. “No nos vamos a acobardar nunca como pueblo. Jamás aceptaré como vasco que me niegue nadie el dar mi opinión, el construir mi futuro en base a mi punto de vista. Y eso no es sectario, sectario es quien le prohíbe al pueblo vasco que de su opinión”, sentenció el lehendakari.
El jefe del Ejecutivo de Vitoria sostuvo asimismo que José Luis Rodríguez Zapatero «no es de fiar» porque se niega a abrir un proceso de diálogo con el lehendakari que sí mantuvo en cambio con «ETA y Batasuna» durante la tregua de la organización terrorista.