El presidente del TSJPV recuerda que no caben “los actos de poder incontrolables”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Polémico discurso el que eligió el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Fernando Ruiz Piñeiro, para inaugurar el Año Judicial. Un discurso en el que, ante los nuevos atentados de ETA exigió a los poderes públicos “que respeten y hagan respetar la Ley, con todas sus consecuencias”, porque sólo de esta forma se sentarán las bases del fin de la violencia y además, en un claro mensaje al lehendakari, Juan José Ibarretxe, y a su consulta, advirtió que en los actuales Estados de Derecho, “no tienen cabida los poderes públicos sin regulación ni los actos de poder incontrolables”.
Durante el acto de apertura del Año Judicial en el País Vasco, que se celebró en el Palacio de Justicia de Bilbao, en los actuales Estados de Derecho “no tienen cabida los poderes públicos sin regulación ni los actos de poder incontrolables”, sino que “todos los poderes se encuentran limitados por deberes jurídicos, relativos no sólo a la forma, sino también a los contenidos de sus ejercicio”. Además recordó, sin mencionar en ningún momento la consulta de Ibarretxe y su prohibición por parte del Constitucional que su violación “es causa de invalidez de los actos, accionable judicialmente, y, al menos en teoría, de responsabilidad para sus autores”.
Citando al jurista Luigi Ferrajoli recordó que “la primera regla de todo pacto constitucional sobre la convivencia civil no es, en efecto, que se debe decidir, sobre todo, por mayoría, sino que no se puede decidir o no decidir, sobre todo, ni siquiera por mayoría”. En este sentido, señaló que si el poder del pueblo fuera “ilimitado” la democracia más perfecta se convertiría “en un régimen absoluto y totalitario” y defendió “el monopolio del Tribunal Constitucional en la garantía de la adecuación a la Constitución de las leyes producidas por las Cortes y por los Parlamentos de las Comunidades Autónomas”.
“Algo falla”
En su intervención el presidente de TSJPV también realizó un llamamiento a reflexionar sobre “el compromiso del Estado de Derecho en favor de la libertad personal y colectiva” ante “los reiterados” atentados de ETA, e instó a exigir a los poderes públicos “que respeten y hagan respetar la Ley, con todas sus consecuencias”, porque sólo de esta forma se sentarán las bases del fin de la violencia.
Así, destacó que los reiterados ataques de ETA a los palacios de Justicia y dependencias judiciales”, el último el de Tolosa, demuestran que “algo falla” e invito a todos los presentes a meditar sobre “la libertad del militar asesinado en Santoña”, Luis Conde de la Cruz, del ex concejal del PSE de Mondragón, Isaías Carrasco, o sobre “la libertad de tantas personas”, como la del magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya, José María Lidón, asesinado en noviembre de 2001 “cuando se dirigía a este mismo Palacio de Justicia”.
También citó a todos los ciudadanos que están “sujetos a la violencia de persecución”, entre los que se incluyó, y que deben “vivir bajo severas medidas de protección personas” por razón de profesión o de cargo público, y “a las familias de los empresarios sometidos a extorsión económica” y los profesionales de los medios de comunicación. Ruiz Piñeiro recordó que los ciudadanos vascos, “en el año 2008”, todavía deben “reivindicar su libertad”. “Es verdad que somos libres, vivimos en democracia y existen unos poderes públicos y un poder judicial que garantizan nuestros derechos, pero falta dar el salto definitivo para conquistar de forma irreversible nuestra libertad”, proclamó.

La respuesta del tripartito
El máximo representante del Gobierno vasco que asistió al discurso de Ruiz Piñeiro, el consejero de Justicia, no tardó en responder a las críticas veladas del magistrado. Justo después de que concluyera el discurso, Joseba Azkarraga señaló que las palabras del presidente del TSJPV “no son propias de un acto judicial, y son más propias de la tribuna de un Parlamento”. “Han sido insultantemente políticas, y creo que no es el lugar adecuado para hacerlas”, espetó el consejero de Justicia que señaló que “son los jueces, precisamente, los que tienen que poner límites a las decisiones de los pueblos”.
Tampoco consideró “muy sensatas” las declaraciones realizadas sobre el último atentado de Tolosa y los ataques a las sedes judiciales en el País Vasco y Navarra. “Discutir la seguridad de los Palacios de Justicia o de los centros públicos a través de los medios de comunicación, no es sensato”, señaló Azkarraga.