El quiosco de Torrejón del Rey pide “justicia” ante el Ayuntamiento
En Torrejón del Rey se erige el quiosco de Víctor Padrillos. Desde abril de 2005, este pequeño local de prensa, pan y Loterías y Apuestas del Estado no es solo un comercio para los vecinos, “sino un punto de encuentro para los mismos”. Sin embargo, tras más de dos décadas de actividad ininterrumpida, el quiosco se enfrenta a un importante desafío financiero derivado de la actualización de sus tasas de ocupación en la vía pública. Víctor Pradillos recuerda con nostalgia los inicios, cuando el crecimiento de Torrejón aún estaba por llegar. Su quiosco ha sido testigo de la evolución del pueblo, e incluso repartió la suerte con un premio de la Lotería de Navidad en 2011. Con una minusvalía reconocida del 65 por ciento, Pradillos ha dedicado su vida a este servicio, que además es el único punto de Loterías y Apuestas del Estado de la localidad.
La controversia nace del cambio en el canon de la licencia. Tras una ampliación de 9 a 21 metros cuadrados y la finalización de la concesión original de 15 años, la nueva licitación, firmada por el propietario –el cual solicitaba al Ayuntamiento que revisaran las condiciones del anterior equipo de Gobierno, “algo a lo que se negaron y respondieron que o firmaba o se levantaba el quisco”–, ha elevado la cuota mensual de los 36 euros a 437 euros, “debiendo ser de 84 euros, de acuerdo con las bases de ocupación en vía pública por los quioscos de prensa en España y la cual se aplico en la primera concesión, ya que el quiosco es propiedad de Pradillos”. Ahora, da un paso más e iniciará una recogida de firmas entre sus clientes y vecinos, con el fin de mostrar “el apoyo y el cariño” con el que cuenta y con la que trata de pedir "justicia" ante el Consistorio torrejonero.
Desde el Consistorio, la actual alcaldesa Belén Manzano subraya que el equipo de Gobierno actual heredó las condiciones de la licitación, la cual fue redactada y adjudicada en 2023 por la anterior administración. “Nosotros únicamente formalizamos la firma del contrato ya adjudicado”, explica la alcaldesa. “Las condiciones no las estipulamos nosotros y el proceso se realizó bajo una licitación a la que se presentó libremente”. A pesar de la rigidez de los contratos públicos, el Ayuntamiento ha mostrado una clara voluntad de mediación. La alcaldesa insiste en que no hay puertas cerradas, pero recuerda que cualquier modificación debe ajustarse estrictamente “a la normativa vigente”. Así, el Ayuntamiento está a la espera de los informes de los servicios jurídicos para ver qué margen de maniobra existe sobre el canon.