El Real Madrid se la juega en Bielorrusia en un partido marcado por las bajas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

FÚTBOL LIGA DE CAMPEONES
El Real Madrid viaja a Bielorrusia con la necesidad de sumar tres puntos ante el BATE Borisov en la quinta jornada del grupo H, que le puedan acercar a los octavos de final de la Liga de Campeones en un partido en el que deberá luchar contra los ‘elementos’ en forma de plaga de lesiones y una meteorología muy adversa. Higuaín, Van Nistelrooy, Diarra, Robben, Cannavaro y De la Red serán bajas seguras en el equipo de un Bernd Schuster que vuelve a estar ‘bajo sospecha’ por los aficionados blancos.
Con la Juventus prácticamente inamovible en el primer puesto del grupo, los de Bernd Schuster afrontan una final anticipada ante el conjunto bielorruso, ya descartado de la lucha por la siguiente ronda, pero que aún sueña con colarse en el tercer puesto –el Zenit está a sólo dos puntos– y seguir su aventura en la Copa de la UEFA.
Y es que, incluso, los madridistas mirarán de reojo al duelo de San Petersburgo, donde un nuevo zarpazo a domicilio de los Del Piero, Amauri y compañía podría ser bien recibido, ya que sumando los tres puntos en el estadio del Dinamo en Minsk, que acoge el choque en lugar del feudo habitual del BATE, el pase madridista a los octavos quedaría más que certificado sin necesidad de jugársela en casa ante el conjunto ruso en la última jornada.
Para ello, los de Schuster, que salvó el ‘match ball’ ante el Recreativo con un gélido triunfo (1-0) sin brillo, pero con pitos, lo que le mantiene bajo sospecha, deberán reaccionar deberán sobreponerse a un sinfín de contratiempos que comienzan en el mismo escenario del choque. Y es que los jugadores blancos deberán sobreponerse al intenso frío y la posibilidad de que la nieve aparezca en el terreno de juego durante las horas del partido, con una temperatura que podría rondar los siete grados bajo cero. Unos factores que también podrían dejar su repercusión en el estado del césped bielorruso.
Pero, el gran problema de la expedición madridista está precisamente en los jugadores que no viajarán a Bielorrusia y es que con cada partido disputado el parte de bajas blanco crece un poco más. El último en caer fue Gonzalo Higuaín, que sufrió un esguince de tobillo ante el ‘Decano’, deja aún más huérfana la delantera madridista, tras la grave lesión de rodilla de Ruud Van Nistelrooy.
Junto a argentino y holandés, se quedaron en Madrid, Diarra, Robben y Cannavaro, todos ellos recuperándose de sus lesiones musculares, así como De la Red, que continúa haciéndose pruebas para determinar la causa de su desvanecimiento en Irún.

Sneijder jugará tocado
Por ello, Schuster, que sí podrá contar con Wesley Sneijder, también tocado, tiene escaso margen para confeccionar el once inicial. Así, Casillas estará escoltado en la defensa por una línea de cuatro en la que Sergio Ramos volverá a jugar de lateral derecho tras jugar de central junto a Pepe en Liga por la sanción de Heinze, que vuelve tras cumplir sanción en Liga, Marcelo, completará la zaga en el carril izquierdo.
Por delante de ellos, Gago y Guti repetirán al frente del timón madridista, mientras que Drenthe gozará de continuidad en la izquierda. La duda surge para el puesto de interior derecho, donde juegan los otros dos holandeses, aunque Sneijder debería ser titular si se encuentra en condiciones.
En punta, Raúl jugará como hombre más adelantado, mientras que su compañero en ataque saldrá de una pareja en la que figuran Van der Vaart y Javier Saviola, que puede disponer de su gran oportunidad de inicio. Enfrente, el Real Madrid tendrá a un rival que sigue inmerso en el mejor de sus sueños. Claro dominador de la Liga Bielorrusa, el BATE Borisov conquistó esta temporada su tercer título consecutivo, quinto entorchado de su historia liguera. El equipo de Víctor Goncharenko estiró aún más su hegemonía con un dominio aplastante, ya que sólo fue derrotado una vez en toda la temporada, y fue, cuando ya tenía la Liga en sus manos. Su mejor baza estará en el peligro en el juego aéreo de los bielorrusos que, además, sí contarán en este encuentro con algunos jugadores que no estuvieron por lesión en el choque de la ida como el centrocampista Ermovich.

El gran dilema: repartirse los puntos o luchar por el triunfo
El estadio de El Madrigal acogerá un partido crucial de la Liga de Campeones en el que se enfrentarán el Villarreal y el actual campeón de Europa, el Manchester United, dos equipos que se debaten entre repartirse los puntos para clasificarse ambos para octavos o bien luchar por ganar para acabar primeros del Grupo E.
A falta de dos jornadas, ambos conjuntos están empatados con ocho puntos por lo que un empate clasificaría matemáticamente a los dos, ya que tanto Celtic como Aalborg no tendrían ninguna posibilidad. Sin embargo, una victoria dejaría al equipo ganador como primero de grupo matemáticamente, a falta de una jornada para concluir la fase de grupos.
Hasta el momento, la historia refleja tres enfrentamientos entre el Villarreal y el Manchester y todos ellos han acabado con empate a cero, por lo que una nueva igualada no sería noticia. Sin embargo, los dos equipos saben que en caso de derrota, y según lo que ocurra en el otro partido, podrían jugarse la clasificación a un carta en la última jornada.
Si pierde el Villarreal y gana el Celtic, el conjunto amarillo se lo jugaría todo en Glasgow en la última jornada, mientras que si gane al Aalborg y pierde el Manchester sería el conjunto inglés el que llegaría apurado al último partido.
El técnico del Villarreal Manuel Pellegrini no podrá contar con los lesionados, Nihat, Godín y Llorente.