El sheriff dice que intentó frenar la mafia policial de Coslada
01/10/2010 - 09:45
El sheriff, según consta en los atestados y declaraciones, se mostró siempre como una víctima y no como verdugo. Reconoció la existencia de El Bloque, pero aseguró que el grupo era externo a la comisaría pues se formó en un gimnasio con los agentes más jóvenes y que estaba absolutamente fuera de mi control.
Es más, Jiménez Buendía señaló que los policías corruptos no acataban las órdenes de ningún mando del cuerpo de seguridad local y que él intentaba frenar el exceso de celo de sus hombres.
El todavía jefe de la policía municipal reiteró en varias ocasiones que dio órdenes expresas de marcar de cerca a los agentes de El Bloque y de que sus colaboradores no cedieran a las imposiciones de los funcionarios corruptos, como la de coincidir en determinados turnos o patrullas.
En diversos apartados de sus declaraciones, Jiménez Buendía expresó su sorpresa por haber sido detenido en la redada de la pasada semana porque él mismo, de manera regular, aportaba información a la Policía Judicial sobre los desmanes de los agentes en determinadas operaciones policiales (se quedaban con parte del dinero y drogas recuperados). El sheriff insistió en que todas las acusaciones contra él eran parte de un complot, la misma conspiración que desde hace años le ha provocado problemas con la justicia con continuas denuncias.
Asociación ilícita
Jiménez fue enviado a prisión el martes por la juez de Instrucción número 1 de Coslada, María de las Nieves Gómez Martínez, acusado de extorsión, amenazas, prevaricación, cohecho, tenencia de armas y depósito de armas. Sin embargo, la magistrado dio por buena su versión de que no pertenecía a El Bloque y no le imputó asociación ilícita, delito que sí imputó a los doce subordinados que pasaron por el juzgado, incluidos los dos funcionarios que quedaron en libertad bajo fianza.
La juez Gómez Martínez, antes de inhibirse a favor del Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid que centraliza la investigación, imputó a los trece detenidos hasta 19 delitos distintos: asociación ilícita, amenazas, extorsión, prevaricación, cohecho, tenencia de armas, depósito de armas, incitación a la prostitución, abusos sexuales, delitos contra la integridad moral, lesiones, sustracción y apropiación indebida de drogas y dinero, estafa, delitos contra la administración de justicia (manipulación de pruebas), tenencia de armas prohibidas, falsificación de documentos mercantiles, simulación de delito y sustracción.
Uno de los policías, acusado de proxenetismo de rumanas
La extorsión que la patrulla policial ejercía en comercios y locales de ocio, se extendía también a los clubes de alterne del municipio, convirtiéndose los agentes, ahora detenidos, en auténticos proxenetas de las prostitutas que ejercían en ellos. No sólo se quedaban con su dinero sino que, además, abusaban de ellas y algunas sufrían continuas palizas que no se atrevían a denunciar "por miedo a las represalias de los policías", según explicó Daniel Tecu, presidente de la Federación de Asociaciones Rumanas de Europa (Fadere).
Uno de ellos fue, precisamente quien 'ayudó' a destapar el caso de corrupción de Coslada, después de que la Policía Nacional lo vinculase con la investigación de locales y el ejercicio de la prostitución en la zona". Sin embargo, en su declaración judicial varios agentes negaron haber abusado de las mujeres que trabajaban en los clubes. Los detenidos reconocieron que habían estado con prostitutas "siempre pagando" e incluso hablaron de haberse apropiado de una "caja de marihuana" intervenida en un registro, que llegaron a usar en una de las orgías que organizaban con las prostitutas.
En este sentido, las mujeres de los imputados por este caso, cuatro de ellas embarazadas, conocieron tras destaparse la trama la 'afición' de sus parejas a las prostitutas y a las orgías. Según señalaron durante el proceso, fueron ellos mismos quienes reconocieron sus aventuras, pero pese a ello, las novias no dudaron en aguantar el chaparrón y acudir a las puertas de los juzgados de Coslada para estar, por ahora, con ellos.
El todavía jefe de la policía municipal reiteró en varias ocasiones que dio órdenes expresas de marcar de cerca a los agentes de El Bloque y de que sus colaboradores no cedieran a las imposiciones de los funcionarios corruptos, como la de coincidir en determinados turnos o patrullas.
En diversos apartados de sus declaraciones, Jiménez Buendía expresó su sorpresa por haber sido detenido en la redada de la pasada semana porque él mismo, de manera regular, aportaba información a la Policía Judicial sobre los desmanes de los agentes en determinadas operaciones policiales (se quedaban con parte del dinero y drogas recuperados). El sheriff insistió en que todas las acusaciones contra él eran parte de un complot, la misma conspiración que desde hace años le ha provocado problemas con la justicia con continuas denuncias.
Asociación ilícita
Jiménez fue enviado a prisión el martes por la juez de Instrucción número 1 de Coslada, María de las Nieves Gómez Martínez, acusado de extorsión, amenazas, prevaricación, cohecho, tenencia de armas y depósito de armas. Sin embargo, la magistrado dio por buena su versión de que no pertenecía a El Bloque y no le imputó asociación ilícita, delito que sí imputó a los doce subordinados que pasaron por el juzgado, incluidos los dos funcionarios que quedaron en libertad bajo fianza.
La juez Gómez Martínez, antes de inhibirse a favor del Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid que centraliza la investigación, imputó a los trece detenidos hasta 19 delitos distintos: asociación ilícita, amenazas, extorsión, prevaricación, cohecho, tenencia de armas, depósito de armas, incitación a la prostitución, abusos sexuales, delitos contra la integridad moral, lesiones, sustracción y apropiación indebida de drogas y dinero, estafa, delitos contra la administración de justicia (manipulación de pruebas), tenencia de armas prohibidas, falsificación de documentos mercantiles, simulación de delito y sustracción.
Uno de los policías, acusado de proxenetismo de rumanas
La extorsión que la patrulla policial ejercía en comercios y locales de ocio, se extendía también a los clubes de alterne del municipio, convirtiéndose los agentes, ahora detenidos, en auténticos proxenetas de las prostitutas que ejercían en ellos. No sólo se quedaban con su dinero sino que, además, abusaban de ellas y algunas sufrían continuas palizas que no se atrevían a denunciar "por miedo a las represalias de los policías", según explicó Daniel Tecu, presidente de la Federación de Asociaciones Rumanas de Europa (Fadere).
Uno de ellos fue, precisamente quien 'ayudó' a destapar el caso de corrupción de Coslada, después de que la Policía Nacional lo vinculase con la investigación de locales y el ejercicio de la prostitución en la zona". Sin embargo, en su declaración judicial varios agentes negaron haber abusado de las mujeres que trabajaban en los clubes. Los detenidos reconocieron que habían estado con prostitutas "siempre pagando" e incluso hablaron de haberse apropiado de una "caja de marihuana" intervenida en un registro, que llegaron a usar en una de las orgías que organizaban con las prostitutas.
En este sentido, las mujeres de los imputados por este caso, cuatro de ellas embarazadas, conocieron tras destaparse la trama la 'afición' de sus parejas a las prostitutas y a las orgías. Según señalaron durante el proceso, fueron ellos mismos quienes reconocieron sus aventuras, pero pese a ello, las novias no dudaron en aguantar el chaparrón y acudir a las puertas de los juzgados de Coslada para estar, por ahora, con ellos.