El TC pide diligencia para investigar las torturas
01/10/2010 - 09:45
Por: COLPISA
El Tribunal Constitucional reclamó ayer a los jueces españoles que extremen su diligencia a la ahora de investigar las denuncias de torturas y, de forma especial, los casos en los que existe una sospecha razonable y se aprecian medios de prueba para comprobarla.
El tribunal, a través de una sentencia, recuerda a los magistrados que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la doctrina reciente del propio Constitucional exigen que se empleen a fondo en la indagación de estos delitos, dada la escasez de pruebas que los caracteriza y la habitual dificultad de las víctimas para poder aportarlas.
La corte, en un fallo del que fue ponente Pablo Pérez Tremps, les aconseja que, antes de archivar la denuncia, tengan en consideración las circunstancias concretas de cada caso y practiquen de forma efectiva todas las medidas posibles de investigación a su alcance.
El Sección Primera da este toque de atención a los jueces en la sentencia en la que aprecia que el Juzgado de Instrucción 14 de Madrid violó el derecho a la tutela judicial efectiva del etarra Alberto Viedma cuando en 2004 archivó su denuncia por torturas pese a que persistían sospechas razonables de que el delito se había cometido y medios aún disponibles para despejarlas.
El tribunal, por cinco votos contra uno, estima el recurso de amparo de Viedma porque la investigación no fue eficaz y su titular cometió el error de archivar la causa por falta de credibilidad.
La corte, en un fallo del que fue ponente Pablo Pérez Tremps, les aconseja que, antes de archivar la denuncia, tengan en consideración las circunstancias concretas de cada caso y practiquen de forma efectiva todas las medidas posibles de investigación a su alcance.
El Sección Primera da este toque de atención a los jueces en la sentencia en la que aprecia que el Juzgado de Instrucción 14 de Madrid violó el derecho a la tutela judicial efectiva del etarra Alberto Viedma cuando en 2004 archivó su denuncia por torturas pese a que persistían sospechas razonables de que el delito se había cometido y medios aún disponibles para despejarlas.
El tribunal, por cinco votos contra uno, estima el recurso de amparo de Viedma porque la investigación no fue eficaz y su titular cometió el error de archivar la causa por falta de credibilidad.