ERC reprocha a Zapatero que inaugure la T1 de El Prat sin haberlo descentralizado
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El secretario general de ERC, Joan Ridao, reiteró hoy el malestar de su partido por que el Gobierno central no haya abordado aún la descentralización de la gestión del Aeropuerto de El Prat, por lo que confirmó que ningún dirigente asistirá mañana a la inauguración de la T1 en nombre del partido, aunque sí lo harán como representantes institucionales.
Así, acudirán el vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira; el presidente del Parlament, Ernest Benach, y el líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Portabella, pero no lo harán --tal y como los republicanos anunciaron el viernes-- ni el presidente del partido, Joan Puigcercós, ni el mismo Ridao.
"Hace ya un año el Gobierno central anunció un nuevo modelo de gestión aeroportuaria pero todavía no se ha concretado absolutamente nada", criticó en rueda de prensa el también portavoz de ERC en el Congreso, quien recordó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que en primavera, coincidiendo con la inauguración de la nueva terminal, iba a hacerse público este modelo. "Todavía estamos esperando", añadió.
Ridao puntualizó, además, que el modelo aeroportuario español no sólo es "centralista, radial y discriminatorio", sino contrario a las reglas de competencia, motivo por el cual --según dijo-- las instituciones catalanas podrían llegar a plantearse una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TUE).
Según Ridao, la T1 es un primer paso para dar al aeropuerto más capacidad y potencial logístico pero el segundo paso debe ser "un modelo de gestión más eficiente y, por lo tanto, descentralizado", a su juicio la única forma de competir en igualdad de condiciones con aeropuertos como los de Frankfurt, París, Londres y Madrid.
Insistió en la "situación discriminatoria" de El Prat, y recordó las conclusiones del estudio de la Cámara del Comercio de Barcelona hechas públicas la semana pasada, según las cuales el aeropuerto barcelonés tiene vetada la posibilidad de operar con 23 países del mundo, ya que los convenios bilaterales vigentes en España consideran Barajas como destino único.
Ridao señaló que otros datos confirman también que El Prat es un aeropuerto "subsidiario y de segunda"; por ejemplo, que acumula sólo el 5,4 por ciento de los vuelos intercontinentales del Estado, y que el 40 por ciento de los vuelos que opera son de bajo coste.
"Hace ya un año el Gobierno central anunció un nuevo modelo de gestión aeroportuaria pero todavía no se ha concretado absolutamente nada", criticó en rueda de prensa el también portavoz de ERC en el Congreso, quien recordó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que en primavera, coincidiendo con la inauguración de la nueva terminal, iba a hacerse público este modelo. "Todavía estamos esperando", añadió.
Ridao puntualizó, además, que el modelo aeroportuario español no sólo es "centralista, radial y discriminatorio", sino contrario a las reglas de competencia, motivo por el cual --según dijo-- las instituciones catalanas podrían llegar a plantearse una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TUE).
Según Ridao, la T1 es un primer paso para dar al aeropuerto más capacidad y potencial logístico pero el segundo paso debe ser "un modelo de gestión más eficiente y, por lo tanto, descentralizado", a su juicio la única forma de competir en igualdad de condiciones con aeropuertos como los de Frankfurt, París, Londres y Madrid.
Insistió en la "situación discriminatoria" de El Prat, y recordó las conclusiones del estudio de la Cámara del Comercio de Barcelona hechas públicas la semana pasada, según las cuales el aeropuerto barcelonés tiene vetada la posibilidad de operar con 23 países del mundo, ya que los convenios bilaterales vigentes en España consideran Barajas como destino único.
Ridao señaló que otros datos confirman también que El Prat es un aeropuerto "subsidiario y de segunda"; por ejemplo, que acumula sólo el 5,4 por ciento de los vuelos intercontinentales del Estado, y que el 40 por ciento de los vuelos que opera son de bajo coste.