España demostró al mundo por qué quería ser campeona de Europa

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

FÚTBOL EUROCOPA 2008
No faltó de nada, o mejor dicho, la celebración de la Eurocopa en España tuvo de todo. Hubo momentos de emoción como el gesto que tuvo la selección a la hora de mostrar una pancarta de ánimo a Genaro Borrás, médico del combinado nacional que moría a escasos días del comienzo de la Eurocopa. También, la diversión reinó en un acto donde los jugadores se mostraron desenfadados y radiantes por lo conseguido. Reina fue un maestro de ceremonía soberbio. La guinda al pastel la puso la afición que invadió Madrid para homenajearles.
Una multitud de aficionados españoles se agolparon en las calles de Madrid para recibir, engalanados con la elástica nacional y un sinfín de banderas de España, a los campeones continentales, que aterrizaron en el aeropuerto de Barajas a las 19:40 horas para dirigirse posteriormente en un autobús descapotable a la céntrica plaza de Colón.
Un viaje, escoltado por varios furgones policiales, que se prolongó durante cerca de una hora por algunas de las calles más emblemáticas de la capital con decenas de miles de personas esperando el paso de la selección española, comandada por el capitán, Iker Casillas, y el seleccionador nacional, Luis Aragonés, quien se mantuvo de nuevo en un discreto plano, con los jugadores descomedidos, al grito de ¡campeones, campeones! y dando rienda suelta a toda la alegría que supone un auténtico hito nacional.

El éxtasis en Colón
La gran ‘marea roja’ que acompañó a la selección durante todo el recorrido tornó en increíble cuando el autobús alcanzó la plaza de Colón, repleta de seguidores, luciendo la elástica nacional y ansiosos por escuchar las primeras palabras de los protagonistas. Los jugadores subieron al escenario dispuesto en Colón sin parar de bailar, haciendo la conga y manteando al seleccionador nacional, como ya hicieron sobre el césped del Prater de Viena. Después del manteo, los 23 integrantes del equipo nacional se abrazaron al son del ‘We are the champions¡’ antes de protagonizar uno de los momentos más emotivos de la fiesta.

Va por ti, Genaro
Los futbolistas sacaron una pancarta en recuerdo del doctor Genaro Borrás, fallecido escasas semanas antes del inicio de la Eurocopa. Pidieron un cántico en favor del galeno mientras depositaban la Copa delante de la pancarta en un gran homenaje póstumo.
Posteriormente los campeones continuaron la fiesta, con momentos extraordinariamente divertidos como el que protagonizó Pepe Reina cuando presentó uno a uno a todos los miembros del equipo nacional. Un espectacular Reina, convertido en auténtico ‘showman’, que había tomado el micrófono después de que el capitán, Iker Casillas, reclamase la continuidad de Luis Aragonés.
Fue una celebración histórica que demostró el éxito de esta selección, calidad, unión, afición e ilusión. Los cuatro pilares de una gesta histórica.