Europa adolece de falta de inversión inteligente y no de espíritu de innovación, según experto en Biotecnología
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El problema de la Innovación y el Desarrollo en Europa "no es la falta de espíritu de innovación sino de falta de inversión inteligente" porque los inversores buscan una rentabilidad máxima en el corto plazo y esto provocará, en el contexto de crisis financiera internacional, que se pierda una generación de nuevas ideas, aseguró hoy el vicepresidente de la Federación Europea de Biotecnología, el profesor Brian Clark.
Durante su intervención como ponente del desayuno de Nueva Economía Forum, Clark señaló la necesidad de una mayor colaboración en materia de biotecnología de Europa con China, país que, en su opinión, "ha hecho un gran esfuerzo y son muy buenos". En materia de cooperación, insistió en la importancia de la colaboración con el país asiático y con otros países en desarrollo, al reconocer que "no hay ninguna organización global porque Estados Unidos va por su lado". "Hay que seguir mejorando (en Europa) porque la idea es que todos nos sentemos en la misma mesa con China", opinó.
El también ex presidente de la federación Europea de Sociedades de Biomedicina y de la Unión Internacional de Biología Molecular, reconoció que, por su parte, España se está convirtiendo en "un centro importante de desarrollo para el futuro", algo que se constata en que antes muchos investigadores españoles se iban al extranjero y hoy en el país hay gente "de primera categoría". "En España comenzaron tarde, pero no se están cometiendo muchos de los errores que se cometieron en otros países", acotó.
En cuanto a cómo dirigir esa la inversión en I+D, estimó que la "bioeconomía es la clave para toda la biología", que definió como el potencial para desarrollar procesos biológicos y no químicos. Clark opinó que una "preocupación emergente" en todo el mundo es el envejecimiento que es la disminución de la capacidad del organismo de enfrentarse al entorno.
"Deberíamos centrarnos en investigar el cuerpo entero en materia de envejecimiento, antes incluso que el cáncer, pero para ello, Europa tiene que cambiar su actitud en este tema", recomendó. El profesor Clark vaticinó una "era de la medicina personalizada" que evite los daños que la medicina general provoca, principalmente en las mujeres y en los ancianos. En ese aspecto, destacó que es preciso investigar los biomarcadores de cada paciente para poder hacer prevención y detección.
En ese sentido, calificó el Alzheimer como "la peor patología posible" porque aún "no se sabe lo suficiente" y porque los avances "no han funcionado". No obstante, indicó que lo más característico de esta dolencia es que hay "muchos componentes" sin estudiar y reiteró la necesidad de la inversión en ese campo.
Con respecto a la gripe A y a su extensión por el mundo, aseguró que hoy la enfermedad de la tuberculosis es "mucho más relevante" y provoca más muertes que la nueva epidemia de gripe pero "no se le da la importancia necesaria".
Finalmente, explicó que en materia de alimentos y cultivos transgénicos "todo es cuestión de conocimiento" y auguró que estos organismos "son el futuro". "La agricultura tradicional causa más daños de lo que piensan los científicos y evitarlos sería un desastre para Europa a nivel de alimentación", manifestó. En su opinión, sería más apropiado evitar los fertilizantes, que "causan más daños que los transgénicos". Sin embargo, señaló que países como Alemania no van a contribuir a ese desarrollo pero que ahí está China investigando aunque quiere hacer ver que no investiga. "África necesita alimentos y China no necesita a Europa para vender sus productos", sentenció.
El también ex presidente de la federación Europea de Sociedades de Biomedicina y de la Unión Internacional de Biología Molecular, reconoció que, por su parte, España se está convirtiendo en "un centro importante de desarrollo para el futuro", algo que se constata en que antes muchos investigadores españoles se iban al extranjero y hoy en el país hay gente "de primera categoría". "En España comenzaron tarde, pero no se están cometiendo muchos de los errores que se cometieron en otros países", acotó.
En cuanto a cómo dirigir esa la inversión en I+D, estimó que la "bioeconomía es la clave para toda la biología", que definió como el potencial para desarrollar procesos biológicos y no químicos. Clark opinó que una "preocupación emergente" en todo el mundo es el envejecimiento que es la disminución de la capacidad del organismo de enfrentarse al entorno.
"Deberíamos centrarnos en investigar el cuerpo entero en materia de envejecimiento, antes incluso que el cáncer, pero para ello, Europa tiene que cambiar su actitud en este tema", recomendó. El profesor Clark vaticinó una "era de la medicina personalizada" que evite los daños que la medicina general provoca, principalmente en las mujeres y en los ancianos. En ese aspecto, destacó que es preciso investigar los biomarcadores de cada paciente para poder hacer prevención y detección.
En ese sentido, calificó el Alzheimer como "la peor patología posible" porque aún "no se sabe lo suficiente" y porque los avances "no han funcionado". No obstante, indicó que lo más característico de esta dolencia es que hay "muchos componentes" sin estudiar y reiteró la necesidad de la inversión en ese campo.
Con respecto a la gripe A y a su extensión por el mundo, aseguró que hoy la enfermedad de la tuberculosis es "mucho más relevante" y provoca más muertes que la nueva epidemia de gripe pero "no se le da la importancia necesaria".
Finalmente, explicó que en materia de alimentos y cultivos transgénicos "todo es cuestión de conocimiento" y auguró que estos organismos "son el futuro". "La agricultura tradicional causa más daños de lo que piensan los científicos y evitarlos sería un desastre para Europa a nivel de alimentación", manifestó. En su opinión, sería más apropiado evitar los fertilizantes, que "causan más daños que los transgénicos". Sin embargo, señaló que países como Alemania no van a contribuir a ese desarrollo pero que ahí está China investigando aunque quiere hacer ver que no investiga. "África necesita alimentos y China no necesita a Europa para vender sus productos", sentenció.