Farrar abandona su fama de Poulidor y logra su primer triunfo en una grande
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
CICLISMO Vuelta a España
Valverde conservó sin problemas su privilegiado puesto en la general
El corredor estadounidense Tyler Farrar, del Garmin, se adjudicó al sprint la undécima etapa de la Vuelta ciclista a España, disputada entre Murcia y Caravaca de la Cruz sobre 200 kilómetros, por delante del belga Philippe Gilbert (Silence-Lotto) y el italiano Marco Marcato (Vacansoleil).
Tyler Farrar acabó su su fama de Poulidor, el eterno segundón de la década de los sesenta del siglo pasado a la sombra de Eddy Merckx y Jacques Anquetil, y festejó a lo grande su triunfo, el primero en una grande después del segundo puesto en Xátiva en la presente edición de la Vuelta y otras tantas segundas plazas en dos etapas del Giro y Tour.
Farrar se aprovechó del agotamiento de alemán André Greipel, el auténtico jefe, con el Columbia, de las llegadas masivas de la ronda española, y que acusó el cansancio para enlazar tras quedarse cortado en el segundo puerto de la jornada, el Alto Campo de San Juan, de segunda categoría.
Aún así, el maillot verde de la regularidad acabó quinto, tras el podio Farrar, Gilbert y Marcato e Iñaki Isasi (Euskaltel), cuarto, el mejor español, pues Óscar Freire se quedó pronto sin su lanzador y volvió a acabar encerrado y sin ningunas ganas de entrar en disputa por estrenar su palmarés en Caravaca.
Hacia la línea de meta se lanzó en solitario un trío, el formado por el español Amets Txurruka (Euskaltel), el francés David Moncoutié (Cofidis) y el holandés Johnny Hoogerland (Vacansoleil). Fue una escapada fraguada en el puerto de Collado Bermejo, el más duro de la región, 17 kilómetros con el 5,3 por ciento de pendiente media.
Casi diez minutos
El trío llegó a alcanzar una ventaja de casi diez minutos que fue, poco a poco, rebajada por los equipos con velocistas, especialmente el Liquigas de Bennati y el Rabobank de Freire, hasta acabar con la aventura a falta de cerca de 40 kilómetros para una meta en la que ganó 2004 Zabriskie en la única ocasión en la que se llegó.
La neutralización dio paso al intento baldío del francés Remy di Gregorio (Française des Jeux), que llegó a tener 40 segundos de adelanto sobre un pelotón en el que el Liquigas enfilaba a los Valverde y compañía y seguía siendo el que más empeño ponía por preparar la volata a su llegador Benati.
El campeón suizo Fabian Cancellara, oro en la crono olímpica de Pekín y bronce en ruta, buscó la sorpresa, pero la llegada al sprint era inevitable. Freire se aferró a la rueda de Greipel, Cancellara y el campeón del mundo, Alessandro Ballan, también entraron en la pugna, aunque Farrar no halló respuesta.
Farrar halló en la Vuelta el desagravio a una temporada en la que siempre estuvo cerca de la victoria, en el Giro, en el Tour, y en la Vuelta. Aún así su cosecha en 2009 es cuantiosa: una etapa en la Tirreno-Adriático, el Delta Tour y una etapa, tres en el Eneco Tour, la Vattenfall Cyclassics y, ahora, otra en la Vuelta.
Jornada de descanso
Hoy, el jersey oro de la ronda española, Alejandro Valverde, y el resto del pelotón disfrutarán de la segunda jornada de descanso para hacer el traslado a Almería, salida de la duodécima etapa, de 179 kilómetros y llegada a la cima del Alto del Velefique.
Velefique, que se subirá en dos ocasiones, es un puerto inédito en la Vuelta, una cota que cuenta con 13,3 kilómetros al 7,5 por ciento y picos del 13.
De cualquier manera, antes de esa cota se ascenderá al Observatorio de Calar Alto, que tiene una subida de 26,7 kilómetros al 4,4 por ciento de media y rampas máximas del 10 por ciento. En total, se sumarán 3.500 metros de desnivel.
Farrar se aprovechó del agotamiento de alemán André Greipel, el auténtico jefe, con el Columbia, de las llegadas masivas de la ronda española, y que acusó el cansancio para enlazar tras quedarse cortado en el segundo puerto de la jornada, el Alto Campo de San Juan, de segunda categoría.
Aún así, el maillot verde de la regularidad acabó quinto, tras el podio Farrar, Gilbert y Marcato e Iñaki Isasi (Euskaltel), cuarto, el mejor español, pues Óscar Freire se quedó pronto sin su lanzador y volvió a acabar encerrado y sin ningunas ganas de entrar en disputa por estrenar su palmarés en Caravaca.
Hacia la línea de meta se lanzó en solitario un trío, el formado por el español Amets Txurruka (Euskaltel), el francés David Moncoutié (Cofidis) y el holandés Johnny Hoogerland (Vacansoleil). Fue una escapada fraguada en el puerto de Collado Bermejo, el más duro de la región, 17 kilómetros con el 5,3 por ciento de pendiente media.
Casi diez minutos
El trío llegó a alcanzar una ventaja de casi diez minutos que fue, poco a poco, rebajada por los equipos con velocistas, especialmente el Liquigas de Bennati y el Rabobank de Freire, hasta acabar con la aventura a falta de cerca de 40 kilómetros para una meta en la que ganó 2004 Zabriskie en la única ocasión en la que se llegó.
La neutralización dio paso al intento baldío del francés Remy di Gregorio (Française des Jeux), que llegó a tener 40 segundos de adelanto sobre un pelotón en el que el Liquigas enfilaba a los Valverde y compañía y seguía siendo el que más empeño ponía por preparar la volata a su llegador Benati.
El campeón suizo Fabian Cancellara, oro en la crono olímpica de Pekín y bronce en ruta, buscó la sorpresa, pero la llegada al sprint era inevitable. Freire se aferró a la rueda de Greipel, Cancellara y el campeón del mundo, Alessandro Ballan, también entraron en la pugna, aunque Farrar no halló respuesta.
Farrar halló en la Vuelta el desagravio a una temporada en la que siempre estuvo cerca de la victoria, en el Giro, en el Tour, y en la Vuelta. Aún así su cosecha en 2009 es cuantiosa: una etapa en la Tirreno-Adriático, el Delta Tour y una etapa, tres en el Eneco Tour, la Vattenfall Cyclassics y, ahora, otra en la Vuelta.
Jornada de descanso
Hoy, el jersey oro de la ronda española, Alejandro Valverde, y el resto del pelotón disfrutarán de la segunda jornada de descanso para hacer el traslado a Almería, salida de la duodécima etapa, de 179 kilómetros y llegada a la cima del Alto del Velefique.
Velefique, que se subirá en dos ocasiones, es un puerto inédito en la Vuelta, una cota que cuenta con 13,3 kilómetros al 7,5 por ciento y picos del 13.
De cualquier manera, antes de esa cota se ascenderá al Observatorio de Calar Alto, que tiene una subida de 26,7 kilómetros al 4,4 por ciento de media y rampas máximas del 10 por ciento. En total, se sumarán 3.500 metros de desnivel.