Frank Vandenbroucke fallece a los 34 años por culpa de una embolia pulmonar
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El ciclista belga Frank Vandenbroucke falleció a los 34 años mientras se encontraba de vacaciones en el país africano de Senegal. Una fuente cercana a él confirmó su fallecimiento en declaraciones a France-Press. Frank fue encontrado muerto en una habitación de hotel en Senegal, pero no se sabe la causa de la muerte, señaló. Los medios de comunicación belgas aseguran que el ciclista ha muerto por una embolia pulmonar, aunque todavía queda mucho por investigar en ese sentido.
Fue un ciclista pleno de talento que asombró al mundo del ciclismo a finales de los años 90, cuando ganaba clásicas a través de ataques impetuosos que dejaban anclado al resto del pelotón, pero también un hombre envuelto en problemas familiares y de drogas que le apartaron de éxitos deportivos mayores.
Nacido el 6 de noviembre de 1974 en Mouscron, el belga comenzó su andadura profesional en 1994 de la mano de su tío, por entonces director deportivo del equipo Lotto. En los siguientes seis años, Vandenbroucke se labró un gran palmarés de más de 50 victorias, sobre todo en el Mapei, con el que conquistó pruebas míticas como la Paris-Niza, la Lieja-Bastoña-Lieja o la París-Bruselas.
En la cima de su carrera con apenas 25 años, aterrizó en 1999 en el equipo Cofidis para compartir liderazgo con David Millar y completar su último año victorioso. El gran momento de su carrera llegó en la Vuelta a España de aquella temporada, donde ganó dos etapas, una de ellas en Ávila, dejando para la historia un impresionante ataque junto a las murallas de la ciudad.
Para entonces ya habían llegado a su vida las primeras acusaciones formales de dopaje, dando comienzo a una cuesta abajo que le apartó de las victorias para siempre pese a que, desde el año 2000 hasta su retirada definitiva el pasado 31 de agosto, intentó reverdecer laureles en ocho equipos diferentes.
Precisamente en 2000 fue ingresado por una depresión, aunque el comienzo del fin se produjo dos años después, cuando la policía encontró EPO, morfina y clembuterol durante un registro en su casa. Finalmente admitió su culpabilidad y fue sancionado.
En ese mismo 2002 fue sorprendido conduciendo ebrio en Bélgica con una tasa que triplicaba la permitida y dos años después la policía tuvo que intervenir en su casa porque había disparado al aire con una escopeta de caza mientras discutía con su mujer.
Vanos intentos
Sus vanos intentos de levantar su carrera simultanearon con nuevas sospechas de dopajes en una época en la que la policía y sus registros eran protagonistas absolutos en el mundo del ciclismo, por encima de las hazañas deportivas de los ciclistas.
Tanto contratiempo colapsó a Vandenbroucke, que hace dos años, en el 2007, intentó quitarse la vida en Italia mientras militaba en el equipo Acqua e Sapone-Caffé Mokambo.
Aquél fue el enésimo incidente antes de relatar en sus memorias los problemas con su divorcio y con las drogas y de compararse con otro genio sobre la bicicleta que murió joven, Marco Pantani, anticipando un desenlace fatal todavía por aclarar.
Nacido el 6 de noviembre de 1974 en Mouscron, el belga comenzó su andadura profesional en 1994 de la mano de su tío, por entonces director deportivo del equipo Lotto. En los siguientes seis años, Vandenbroucke se labró un gran palmarés de más de 50 victorias, sobre todo en el Mapei, con el que conquistó pruebas míticas como la Paris-Niza, la Lieja-Bastoña-Lieja o la París-Bruselas.
En la cima de su carrera con apenas 25 años, aterrizó en 1999 en el equipo Cofidis para compartir liderazgo con David Millar y completar su último año victorioso. El gran momento de su carrera llegó en la Vuelta a España de aquella temporada, donde ganó dos etapas, una de ellas en Ávila, dejando para la historia un impresionante ataque junto a las murallas de la ciudad.
Para entonces ya habían llegado a su vida las primeras acusaciones formales de dopaje, dando comienzo a una cuesta abajo que le apartó de las victorias para siempre pese a que, desde el año 2000 hasta su retirada definitiva el pasado 31 de agosto, intentó reverdecer laureles en ocho equipos diferentes.
Precisamente en 2000 fue ingresado por una depresión, aunque el comienzo del fin se produjo dos años después, cuando la policía encontró EPO, morfina y clembuterol durante un registro en su casa. Finalmente admitió su culpabilidad y fue sancionado.
En ese mismo 2002 fue sorprendido conduciendo ebrio en Bélgica con una tasa que triplicaba la permitida y dos años después la policía tuvo que intervenir en su casa porque había disparado al aire con una escopeta de caza mientras discutía con su mujer.
Vanos intentos
Sus vanos intentos de levantar su carrera simultanearon con nuevas sospechas de dopajes en una época en la que la policía y sus registros eran protagonistas absolutos en el mundo del ciclismo, por encima de las hazañas deportivas de los ciclistas.
Tanto contratiempo colapsó a Vandenbroucke, que hace dos años, en el 2007, intentó quitarse la vida en Italia mientras militaba en el equipo Acqua e Sapone-Caffé Mokambo.
Aquél fue el enésimo incidente antes de relatar en sus memorias los problemas con su divorcio y con las drogas y de compararse con otro genio sobre la bicicleta que murió joven, Marco Pantani, anticipando un desenlace fatal todavía por aclarar.