Fructuoso Valiente celebró sus 100 años rodeado de la familia
31/01/2012 - 09:00
A lo largo de toda la vida dedicada a la unión y el bienestar de los suyos, con mucho esfuerzo y trabajo al igual que le inculcaron sus antepasados, Fructuoso Valiente celebró los 100 años de vida en compañía de su familia, simbolizando y manteniendo viva la unión de todos ellos para quien el homenajeado ha luchado.
No podía ser de otra manera cuando el pasado sábado, día 21, onomástica de San Fructuoso de Tarragona, Valiente congregó a sus seres más allegados en el restaurante La Ribera, en Molina de Aragón, para celebrar su centenario, degustando un delicioso cordero y demás platos de elaboración propia. A la emotiva reunión familiar acudieron tres hermanas Estebana, Juana y María y sus hijos Mariano, Juanita, Pilar y Mercedes, además de varios sobrinos, nietos y biznietos, a los cuales Valiente agradeció su asistencia.
El momento más emotivo para todos, en especial para Fructuoso, fue cuando le solicitaron que recitará una poesía de las muchas que conserva en la memoria, pese a su avanzada edad. Tras incorporarse ante el aplauso de todos, el protagonista recitó una extensa poesía sobre la Guerra Civil, finalizando con una sonora ovación de todos los presentes. Seguidamente, para su sorpresa, su familia le obsequió con una placa conmemorativa y de agradecimiento. En el centenario de su nacimiento su familia con todo el cariño y agradecimiento. Por toda una vida de trabajo y entrega, siendo siempre ejemplo a seguir por todos nosotros, rezaba la leyenda de la placa. Ésta fue explicada por su sobrino, Miguel Ángel Samper, para que los más jóvenes entendieran que lo que pone aquí no se ha puesto porque sí, se ha querido plasmar que la unión que tenemos todos nosotros y que hay que mantener, es gracias a que Fructuoso nos lo ha trasmitido.
Todo por la familia
Los 100 años de la vida de Fructuoso Valiente han estado marcados por la dedicación a la familia y el duro trabajo de las épocas pasadas en la España rural, pues siempre ha vivido y todavía vive en la localidad del Alto Tajo de Megina, a excepción de cuando fue llamado a colaborar como chófer en los tres años que duró la Guerra Civil Española. No obstante, según comentó Valiente, salí excedente de cupo en la Mili, pero me llamaron y tuve que ir, explicó mientras recordaba aquellos años.
Su juventud la pasó como otros tantos chicos de aquella época, realizando tareas en el campo y con el ganado colaborando así en el sustento familiar y trabajando en todo aquello que sus progenitores ordenaban. En la actualidad, Valiente, pese a su avanzada edad y de tener a familiares en otras localidades de España, no ha querido desplazarse de Megina y mantiene una envidiable salud en todo momento, tanto física como mental. Tanto es así, que el homenajeado lleva la gestión económica de sus propiedades y conoce a cada uno de sus familiares perfectamente, como destacaron muchos de sus invitados que no quisieron perderse el homenaje.
Tras el suntuoso ágape, todos charlaron y recordaron numerosas anécdotas vividas junto a Valiente, haciéndole recordar otras muchas. Y todo siempre teniendo presente a toda su familia, como lo ha venido queriendo a lo largo de el centenar de años vividos, manteniendo a su familia unida.