Gallo y Morenito de Aranda puntúan en el Festival del Día Mundial del Toro

25/03/2012 - 10:59 Sergio Lafuente

Brihuega ha acogido durante la jornada sabatina el III Día Mundial del Toro con un gran ambiente y una meteorología primaveral. El plato fuerte de la celebración vino con el festival picado que se prolongó durante casi tres horas y en el que hubo detalles de interés para el aficionado. El rigor del palco dejó en evidencia cierto exceso de exigencia para un festejo de estas características y el marcador de la tarde apuntó tan sólo dos orejas, que se repartieron Eduardo Gallo y Morenito de Aranda. Sin duda,  ambos protagonizaron los pasajes más estimables de la tarde. El salmantino Gallo mostró pronto sus credenciales en el buen saludo capotero y el quite que firmó por chicuelinas. En el último tercio Gallo se mostró con oficio para correr la mano a un astado de Alberto Mateos, que se movió rebrincado y sin entrega en las telas.

El salpicado quinto que lidió Morenito de Aranda tuvo temple y ritmo. Calidad con demasiado almíbar a la que el burgalés no atacó hasta gustarse en dos series zurdas, que tuvieron poso y solera. Cerró Morenito con manoletinas y a continuación se tiró a matar con verdad encomiable.

Abellán conoce bien esta plaza. El novillo más fino de cabos y el de menor trapío del festejo fue a parar a sus manos. No fue esto óbice para que el diestro se llevara un buen susto en el saludo a la verónica. Voluntarioso y aseado anduvo el madrileño frente a un animal que a la muleta llegó desfondado. Se rajó el novillo y hubo de buscarle la muerte bajo el refugio de las tablas.

Antes había abierto plaza el rejoneador Sergio Vegas. Realizó una lidia irregular en la que a veces le costó encontrar los terrenos del toro a lomos de las cabalgaduras. Las piruetas y corvetas encandilaron la faena frente a un ejemplar reservón, que esperó y sorprendió al jinete en una banderilla corta por los adentros. Volcó el caballo y la imagen, a merced del astado, fue sobrecogedora.
Debido a un incidente en los chiqueros, se hizo presente en el ruedo en tercer lugar el astado del Mani, previsto para cerrar festejo. Animal alto de cruz y hondura, al que el novillero banderilleó y muleteó con solvencia en un discurso a ratos falto de argumentos.   

El salmantino Juan del Álamo estructuró una faena de más a menos, tras un prometedor comienzo. Las buenas series preliminares se desdibujaron a base de reiterativos enganchones, toda vez que el burel se rajó y en los adentros el torero charro exprimió las embestidas en una labor efectista de alardes y desplantes. La rúbrica la puso con una estocada al encuentro.

Ficha técnica: Plaza de toros de La Muralla. Festival a beneficio de la Fundación Nipace para ayuda a niños con parálisis cerebral. Un cuarto de entrada en los tendidos. Preside el festejo Abelardo Mazo.
Astados de Los Bayones, Antonio Palla, Sandra Sopeña, Alberto Mateos, Torrenueva y La Glorieta, lidiados en este orden. Sergio Vegas: palmas, Miguel Abellán: saludos, Eugenio Martín ‘El Mani’: aviso y vuelta al ruedo tras petición, Eduardo Gallo: oreja, Morenito de Aranda: oreja y Juan del Álamo: ovación.