Garzon comparece en el TS por investigar las fosas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La citación concitó frente a la entrada de este edificio, en la calle Marqués de la Ensenada de Madrid, a detractores del juez así como a varios miembros de la asociación de la Memoria Histórica que jalearon su entrada. Precisamente a éstos se dirigió un anciano señalando: reconocereis que, como dictador, Franco fue insuperable.
En este ambiente, que en ningún momento llegó a ser crispado, representantes de la Asociación de la Memoria Histórica manifestaron su apoyo al juez lanzándole vivas a su entrada al tribunal y repartiendo un comunicado entre los numerosos periodistas que cubrían la información en la que se refieren a los impulsores de la querella -el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad-, como las fuerzas más oscuras y reaccionarias españolas.
Tratan de sancionar al primer juez que desde la entrada de las tropas del general Franco en Madrid, en 1939, ha abierto una investigación contra los crímenes contra la Humanidad, perpetrados durante su régimen fascista, añade la nota, firmada por una veintena de asociaciones para la recuperación de la Memoria. Recuerdan en esta nota que todos ellos se autoinculparon ante el Supremo como inductores, pues fueron quienes aportaron las pruebas para que el titular del Juzgado Central número 5 pudiera incoar la causa por las desapariciones, y advierten que, si el alto tribunal sigue tramitando la querella, entenderán que también se deberá tomar declaración a los representantes de estas asociaciones.
Uno de los que acudieron a las puertas del Tribunal fue Julián Rebollo, ex concejal de IU y representante de la Plataforma Cárcel de Carabanchel, quien señaló que, además de los desaparecidos existen aún vivos represaliados como los que sufrieron prisión en dicho centro, y calificó de ataque a la democracia que se pretenda cercenar esta investigación y dotar de impunidad al franquismo.
Nuestros nietos deben saber que Franco fue un dictador que mató a mucha gente, y que el único juez que se atreve con este asunto es Garzón, dijo Rebollo. En el mismo sentido se manifestaron otros miembros de asociaciones de Memoria Histórica, como Fausto Canales, que calificó de vergüenza, e ignominia que se pretenda procesar a Garzón por investigar la desaparición de cerca de 150.000 personas durante la dictadura. Otros concentrados calificaron de venganza la actuación contra el juez, mientras que una señora pidió su libertad porque Garzón no ha hecho nada.
También frente a las puertas del Supremo se encontraba Miguel Bernard, secretario general de Manos Limpias, y varios representantes de Libertad e Identidad, que fueron increpados como fascistas por los defensores de Garzón. Fascismo, el de Cuba, señaló uno de ellos a los manifestantes. Bernard indicó que su querella no tiene nada que ver con el franquismo ni con las fosas sino con el cumplimiento de las leyes, y señaló que el día de ayer se producirán brotes verdes de regeneración en la Justicia. Añadió que la declaración de Garzón demuestra que no hay nadie por encima de la ley, pese a las presiones políticas y que de las tres licencias con las que cuenta Garzón, la de cazar, la de dar clases y la de impartir justicia, ellos esperan que se le quite esta última. Aquí no hay política que valga, concluyó.
Tratan de sancionar al primer juez que desde la entrada de las tropas del general Franco en Madrid, en 1939, ha abierto una investigación contra los crímenes contra la Humanidad, perpetrados durante su régimen fascista, añade la nota, firmada por una veintena de asociaciones para la recuperación de la Memoria. Recuerdan en esta nota que todos ellos se autoinculparon ante el Supremo como inductores, pues fueron quienes aportaron las pruebas para que el titular del Juzgado Central número 5 pudiera incoar la causa por las desapariciones, y advierten que, si el alto tribunal sigue tramitando la querella, entenderán que también se deberá tomar declaración a los representantes de estas asociaciones.
Uno de los que acudieron a las puertas del Tribunal fue Julián Rebollo, ex concejal de IU y representante de la Plataforma Cárcel de Carabanchel, quien señaló que, además de los desaparecidos existen aún vivos represaliados como los que sufrieron prisión en dicho centro, y calificó de ataque a la democracia que se pretenda cercenar esta investigación y dotar de impunidad al franquismo.
Nuestros nietos deben saber que Franco fue un dictador que mató a mucha gente, y que el único juez que se atreve con este asunto es Garzón, dijo Rebollo. En el mismo sentido se manifestaron otros miembros de asociaciones de Memoria Histórica, como Fausto Canales, que calificó de vergüenza, e ignominia que se pretenda procesar a Garzón por investigar la desaparición de cerca de 150.000 personas durante la dictadura. Otros concentrados calificaron de venganza la actuación contra el juez, mientras que una señora pidió su libertad porque Garzón no ha hecho nada.
También frente a las puertas del Supremo se encontraba Miguel Bernard, secretario general de Manos Limpias, y varios representantes de Libertad e Identidad, que fueron increpados como fascistas por los defensores de Garzón. Fascismo, el de Cuba, señaló uno de ellos a los manifestantes. Bernard indicó que su querella no tiene nada que ver con el franquismo ni con las fosas sino con el cumplimiento de las leyes, y señaló que el día de ayer se producirán brotes verdes de regeneración en la Justicia. Añadió que la declaración de Garzón demuestra que no hay nadie por encima de la ley, pese a las presiones políticas y que de las tres licencias con las que cuenta Garzón, la de cazar, la de dar clases y la de impartir justicia, ellos esperan que se le quite esta última. Aquí no hay política que valga, concluyó.