Gibraltar pone como condición para que Moratinos visite el Peñón que España renuncie a una zona acuática en disputa
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Exteriores se resiste a considerar truncada la visita prevista de Moratinos al Peñón, la primera de un jefe de la diplomacia española
El Gobierno de Gibraltar exige como condición para que el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, visite el Peñón que España renuncie a una zona acuática en disputa.
El Ejecutivo de Peter Caruana acusa al Ejecutivo español de haber "cambiado las reglas de juego" en mitad del proceso y advierte de que no está dispuesto a que el Gobierno español le meta ningún gol en lo que a la soberanía de las aguas se refiere.
El escollo que según las autoridades gibraltareñas está dificultando la celebración del tercer encuentro ministerial del Foro de Diálogo sobre Gibraltar que conforman los Gobiernos de España, Reino Unido y el Peñón, --y que, tras sendas reuniones en Córdoba y Londres este año preveía celebrarse en la Roca el día 21-- se remonta a una decisión de la Comisión Europea del año pasado.
El 12 de diciembre, el Ejecutivo comunitario, a instancias del Gobierno español, incluyó en su lista de Lugares de Interés Comunitario (LIC) medioambiental un nuevo entorno, bajo el nombre de 'Estrecho Oriental', que ocupa un total de 23.642 hectáreas y que engloba un hábitat que el Ejecutivo comunitario reconoció a Reino Unido en 2006 bajo la denominación de 'Aguas sureñas de Gibraltar'.
Para el Ejecutivo de Gibraltar, esta decisión representa una novedad en el contencioso sobre la soberanía disputada de las aguas, ya que si bien España no reconoce a Gibraltar más aguas que las del interior del puerto, hasta la fecha Madrid nunca había designado como aguas españolas a efectos comunitarios las aguas que Gibraltar y Reino Unido reclaman como propias (hasta tres millas).
Este escollo se podría superar si las partes acordaran que cualquier convenio de cooperación que sellen se enmarque en el "statu quo anterior" a la decisión española, según ha explicado el Ejecutivo de Peter Caruana en un comunicado. Esto es, que no se tenga en cuenta la existencia de una zona acuática española que engloba otra registrada previamente por Reino Unido.
En la misma nota, el Gobierno gibraltareño señala que ni él ni Reino Unido tienen ninguna duda sobre la "soberanía británica exclusiva y la jurisdicción y control de Gibraltar" sobre las tres millas de aguas territoriales que reclaman como propias, y que España no les reconoce porque por el Tratado de Utrecht sólo cedió a la Corona británica la ciudad de Gibraltar, no el istmo ni las aguas.
"El Gobierno de Gibraltar no va a aceptar nada que ponga en duda esta afirmación fundamental", advierte el comunicado, que señala que "no hay posibilidad en absoluto de que la ley española se aplique en las aguas territoriales británico gibraltareñas ni en el contexto de la directiva europea sobre Hábitats ni en el de ninguna otra".
GIBRALTAR SIGUE BUSCANDO UNA SOLUCIÓN
No obstante, la nota señala que el Gobierno de Gibraltar "seguirá buscando una solución" que permita "continuar sin incidentes la agenda original de cooperación" con España en relación con las aguas.
Según informa hoy el diario 'The Gibraltar Chronicle' citando al ministro principal del Peñón, Peter Caruana, las conversaciones preparatorias de la reunión ministerial del Foro podrían avanzar si para mediados de esta semana se resuelve la disputa mencionada, que afecta a la cooperación marítima y medioambiental, o si se acuerda celebrar el encuentro dejando este asunto al margen.
Un portavoz del Ejecutivo de Caruana rehusó confirmar a Europa Press este extremo y se remitió al citado comunicado. En otra nota difundida ayer por el Gobierno del Peñón, las autoridades gibraltareñas dejaban entrever que las conversaciones no habían avanzado al hacer un llamamiento a la colaboración ciudadana para que alerte de la presencia "ilegal" de la Guardia Civil u otra autoridad española dentro de las aguas que reclama como propias, es decir, hasta las tres millas.
En ese inusual comunicado, Gibraltar denuncia nuevas "invasiones" de la Guardia Civil dentro de las tres millas que reclama como propias y recomienda a aquellos que se vean abordados por alguna autoridad española que pidan auxilio a las autoridades gibraltareñas, ya que "ninguna" autoridad española tiene "autoridad para ejercer ningún tipo de jurisdicción en aguas territoriales gibraltareñas".
El comunicado contrasta con la rueda de prensa que Caruana ofreció el pasado siete de julio en Madrid, en la que calificó de "estrecha" la colaboración con España para luchar contra el contrabando y otros tráficos en las aguas.
Además, mostró la intención de ambas partes de "profundizar" en la cooperación policial, aduanera y judicial y se manifestó en contra de que las discrepancias sobre las cuestiones políticas relacionadas con la soberanía acaben beneficiando a los delincuentes.
MORATINOS REHÚSA HABLAR
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, ha esquivado hoy a la prensa y ha rehusado pronunciarse sobre la actitud de las autoridades de Gibraltar durante el acto de entrega de los Premios Círculo de Empresarios. El departamento ha cancelado después una rueda de prensa de Moratinos con su colega eslovaco, Miroslav Lajcak.
En los últimos días, Moratinos había indicado que confiaba en que la tercera reunión ministerial del Foro pudiera tener lugar a lo largo de este mes de julio.
Hoy Exteriores se resistía a considerar truncada la visita prevista del ministro al Peñón el próximo día 21, que supondría el primer desplazamiento de un jefe de la diplomacia española a Gibraltar.
Según fuentes diplomáticas españolas, el Ministerio "sigue trabajando" para profundizar en la cooperación con Gibraltar con vistas a celebrar un tercer encuentro ministerial del Foro de Diálogo.
Para esta cita, los tres gobiernos estudiaban la posibilidad de que, en caso de accidente, los equipos de salvamento español pudieran actuar en aguas que Gibraltar reclama como británicas, sin que esto suponga que el Peñón y el Reino Unido renunciar a ejercer su jurisdicción sobre las mismas.
Al margen de este asunto, también se está negociando la posibilidad de que el Gobierno español firme con Gibraltar un acuerdo para el intercambio de información fiscal similar a los que el Peñón ya ha sellado con Estados Unidos e Irlanda con el objetivo de salir de la lista gris de paraísos fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Según expresó Caruana el pasado siete de julio en Madrid, el Gobierno español tendría "voluntad" de suscribir este convenio, después de que Reino Unido le haya explicado que la firma por parte de Gibraltar de estos acuerdos se hace "por expresa autorización" del Gobierno británico, "responsable de los asuntos exteriores" y "no por capacidad autonómica" de sus territorios de ultramar, como Gibraltar, Bermudas o las Islas Caymán de "contraer tratados internacionales".
El escollo que según las autoridades gibraltareñas está dificultando la celebración del tercer encuentro ministerial del Foro de Diálogo sobre Gibraltar que conforman los Gobiernos de España, Reino Unido y el Peñón, --y que, tras sendas reuniones en Córdoba y Londres este año preveía celebrarse en la Roca el día 21-- se remonta a una decisión de la Comisión Europea del año pasado.
El 12 de diciembre, el Ejecutivo comunitario, a instancias del Gobierno español, incluyó en su lista de Lugares de Interés Comunitario (LIC) medioambiental un nuevo entorno, bajo el nombre de 'Estrecho Oriental', que ocupa un total de 23.642 hectáreas y que engloba un hábitat que el Ejecutivo comunitario reconoció a Reino Unido en 2006 bajo la denominación de 'Aguas sureñas de Gibraltar'.
Para el Ejecutivo de Gibraltar, esta decisión representa una novedad en el contencioso sobre la soberanía disputada de las aguas, ya que si bien España no reconoce a Gibraltar más aguas que las del interior del puerto, hasta la fecha Madrid nunca había designado como aguas españolas a efectos comunitarios las aguas que Gibraltar y Reino Unido reclaman como propias (hasta tres millas).
Este escollo se podría superar si las partes acordaran que cualquier convenio de cooperación que sellen se enmarque en el "statu quo anterior" a la decisión española, según ha explicado el Ejecutivo de Peter Caruana en un comunicado. Esto es, que no se tenga en cuenta la existencia de una zona acuática española que engloba otra registrada previamente por Reino Unido.
En la misma nota, el Gobierno gibraltareño señala que ni él ni Reino Unido tienen ninguna duda sobre la "soberanía británica exclusiva y la jurisdicción y control de Gibraltar" sobre las tres millas de aguas territoriales que reclaman como propias, y que España no les reconoce porque por el Tratado de Utrecht sólo cedió a la Corona británica la ciudad de Gibraltar, no el istmo ni las aguas.
"El Gobierno de Gibraltar no va a aceptar nada que ponga en duda esta afirmación fundamental", advierte el comunicado, que señala que "no hay posibilidad en absoluto de que la ley española se aplique en las aguas territoriales británico gibraltareñas ni en el contexto de la directiva europea sobre Hábitats ni en el de ninguna otra".
GIBRALTAR SIGUE BUSCANDO UNA SOLUCIÓN
No obstante, la nota señala que el Gobierno de Gibraltar "seguirá buscando una solución" que permita "continuar sin incidentes la agenda original de cooperación" con España en relación con las aguas.
Según informa hoy el diario 'The Gibraltar Chronicle' citando al ministro principal del Peñón, Peter Caruana, las conversaciones preparatorias de la reunión ministerial del Foro podrían avanzar si para mediados de esta semana se resuelve la disputa mencionada, que afecta a la cooperación marítima y medioambiental, o si se acuerda celebrar el encuentro dejando este asunto al margen.
Un portavoz del Ejecutivo de Caruana rehusó confirmar a Europa Press este extremo y se remitió al citado comunicado. En otra nota difundida ayer por el Gobierno del Peñón, las autoridades gibraltareñas dejaban entrever que las conversaciones no habían avanzado al hacer un llamamiento a la colaboración ciudadana para que alerte de la presencia "ilegal" de la Guardia Civil u otra autoridad española dentro de las aguas que reclama como propias, es decir, hasta las tres millas.
En ese inusual comunicado, Gibraltar denuncia nuevas "invasiones" de la Guardia Civil dentro de las tres millas que reclama como propias y recomienda a aquellos que se vean abordados por alguna autoridad española que pidan auxilio a las autoridades gibraltareñas, ya que "ninguna" autoridad española tiene "autoridad para ejercer ningún tipo de jurisdicción en aguas territoriales gibraltareñas".
El comunicado contrasta con la rueda de prensa que Caruana ofreció el pasado siete de julio en Madrid, en la que calificó de "estrecha" la colaboración con España para luchar contra el contrabando y otros tráficos en las aguas.
Además, mostró la intención de ambas partes de "profundizar" en la cooperación policial, aduanera y judicial y se manifestó en contra de que las discrepancias sobre las cuestiones políticas relacionadas con la soberanía acaben beneficiando a los delincuentes.
MORATINOS REHÚSA HABLAR
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, ha esquivado hoy a la prensa y ha rehusado pronunciarse sobre la actitud de las autoridades de Gibraltar durante el acto de entrega de los Premios Círculo de Empresarios. El departamento ha cancelado después una rueda de prensa de Moratinos con su colega eslovaco, Miroslav Lajcak.
En los últimos días, Moratinos había indicado que confiaba en que la tercera reunión ministerial del Foro pudiera tener lugar a lo largo de este mes de julio.
Hoy Exteriores se resistía a considerar truncada la visita prevista del ministro al Peñón el próximo día 21, que supondría el primer desplazamiento de un jefe de la diplomacia española a Gibraltar.
Según fuentes diplomáticas españolas, el Ministerio "sigue trabajando" para profundizar en la cooperación con Gibraltar con vistas a celebrar un tercer encuentro ministerial del Foro de Diálogo.
Para esta cita, los tres gobiernos estudiaban la posibilidad de que, en caso de accidente, los equipos de salvamento español pudieran actuar en aguas que Gibraltar reclama como británicas, sin que esto suponga que el Peñón y el Reino Unido renunciar a ejercer su jurisdicción sobre las mismas.
Al margen de este asunto, también se está negociando la posibilidad de que el Gobierno español firme con Gibraltar un acuerdo para el intercambio de información fiscal similar a los que el Peñón ya ha sellado con Estados Unidos e Irlanda con el objetivo de salir de la lista gris de paraísos fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Según expresó Caruana el pasado siete de julio en Madrid, el Gobierno español tendría "voluntad" de suscribir este convenio, después de que Reino Unido le haya explicado que la firma por parte de Gibraltar de estos acuerdos se hace "por expresa autorización" del Gobierno británico, "responsable de los asuntos exteriores" y "no por capacidad autonómica" de sus territorios de ultramar, como Gibraltar, Bermudas o las Islas Caymán de "contraer tratados internacionales".