Grande-Marlaska planta a los generales que citó a declarar
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
El magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska dejó plantados a la puerta del juzgado a seis militares de alta graduación, cinco generales y un coronel, a los que había llamado a declarar ayer como testigos dentro del sumario en el que investiga si hubo irregularidades en la contratación del avión Yak-42 accidentado en Turquía en 2003. La espantada del juez, de viaje en Brasil, molestó a los mandos castrenses y a un grupo de familiares de los 62 militares fallecidos en aquel siniestro, que habían viajado desde fuera de Madrid para asistir al trámite judicial. Lamentaron y se indignaron por el hecho de que Grande-Marlaska no hubiera avisado a sus abogados de que no acudiría a la cita.
La ausencia de Grande-Marlaska, a quien en su día la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional obligó a reabrir e investigar este caso tras archivarlo, no enfadó sólo a los militares. La mayor decepción la sufrieron media docena de familiares de víctimas y sus abogados, presentes en el juzgado para asistir a las diligencias. Es el caso de Saturnino Nieto y su esposa Florencia Mesa, padres del soldado fallecido en el siniestro Juan Jesús Nieto Mesa, que, como no tienen automóvil, habían tenido que viajar en taxi desde Cáceres, donde residen, hasta Madrid. También tuvieron que regresar frustrados a Valencia José Cardona y María Gil, los padres del sargento Francisco José Cardona.
Una portavoz de la principal asociación de afectados explicó que sobre todo les molestó que no hubieran avisado de que el juez tenía previsto ausentarse. ¿Qué cuesta hacer unas llamadas?», preguntó esta mujer, que perdió en el accidente a su hermano y que ve este caso como un campo de minas ya que siempre hay que estar salvando algún obstáculo. Parece -se quejó la portavoz- que las familias, el dolor que estamos pasando, le importamos al juez tres pitos.
Entre los militares que no pudieron declarar estaban el teniente general Eduardo González-Gallarza, jefe del Ejército del Aire y por tanto miembro de la cúpula militar en el momento de la catástrofe aérea.
Una portavoz de la principal asociación de afectados explicó que sobre todo les molestó que no hubieran avisado de que el juez tenía previsto ausentarse. ¿Qué cuesta hacer unas llamadas?», preguntó esta mujer, que perdió en el accidente a su hermano y que ve este caso como un campo de minas ya que siempre hay que estar salvando algún obstáculo. Parece -se quejó la portavoz- que las familias, el dolor que estamos pasando, le importamos al juez tres pitos.
Entre los militares que no pudieron declarar estaban el teniente general Eduardo González-Gallarza, jefe del Ejército del Aire y por tanto miembro de la cúpula militar en el momento de la catástrofe aérea.